5 consejos para vivir la Misa con mayor profundidad
Para aprovechar realmente la Misa, te compartimos estos cinco consejos espirituales.
Para aprovechar realmente la Misa, te compartimos estos cinco consejos espirituales.
¿Qué otras jaculatorias agregarías a la lista?
Veamos los tres "macronutrientes" fundamentales y cuatro "cuentas bancarias" importantes para ese diagnóstico de vida y un camino claro para la felicidad.
El médico internista José Jorge Maya compartió los beneficios para la salud de participar en la Eucaristía.
Su historia nos recuerda algo poderoso: Dios puede usar cualquier talento, incluso el más inesperado para tocar corazones.
La consagración es el momento central de la Misa, cuando el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
“Es un rosario que fue hecho con pan. Uno de los hombres mayores era católico, y eso era lo que hacía: hacía rosarios”. - Exprisionero de guerra en Vietnam
Hay muchas personas que sufren en silencio, y estamos llamados a ser luz en medio de su dolor.
Inspirados por su profunda devoción al Santísimo Sacramento, algunos santos han compuesto oraciones que ayudan a los fieles a acercarse más a Cristo.
Si tienes un examen, recuerda esta oración para estudiar de Santo Tomás de Aquino.
Algunos momentos conmovedores en torno a su muerte que tocaron a católicos de todo el mundo.
“La conversión es una gracia, y la forma principal de obtener esa gracia es a través de la oración”.
Oremos por la paz en el mundo.
Hay experiencias que marcan la vida, y contemplar la Tierra desde el espacio es, sin duda, una de ellas.
Su imagen nos recuerda algo simple pero poderoso: el momento de actuar, creer y avanzar es ahora.
La estatua lo representa con su característica mochila y zapatillas, sosteniendo el Santísimo Sacramento en la custodia.
En un episodio de su programa, el fallecido Charlie Kirk dijo: “María es un ejemplo fenomenal” y “un antídoto para gran parte de la toxicidad del feminismo en la era moderna”.
“Dios me acompaña siempre. Dios es la providencia de mi vida. Y Dios tiene previsto —siempre con absoluto respeto a mi libertad— un plan de amor para mí”.
¿Qué mejor regalo podríamos darle al Sucesor de San Pedro que ver a toda la Iglesia de rodillas, unida en oración por la paz, la unidad y la fraternidad?
“El hombre se detuvo. Salió del auto. Y le salvó la vida… La oración funciona. Reza el Rosario. El mundo lo necesita”.
Compiten en la llamada “Copa de la fe”: un espacio de comunión, fraternidad y evangelización.