Prometió a San Francisco que volvería con sus hijos y cumplió: sus gemelos prematuros sobrevivieron
“Le prometí a San Francisco que, si lograba llevar a mis hijos a casa con vida, volvería para agradecer y presentárselos en la Basílica”.
“Le prometí a San Francisco que, si lograba llevar a mis hijos a casa con vida, volvería para agradecer y presentárselos en la Basílica”.
Para San Josemaría, el momento de levantarse puede convertirse en una oportunidad para crecer en la vida espiritual.
Su amistad —y el rosario que, según se dice, le pusieron en las manos a Diana en su entierro— sigue siendo un conmovedor recordatorio de que la compasión, la oración y el amor pueden unir a las personas incluso más allá de las diferencias más grandes.
Siete días para entrar en el corazón de una santa, descubrir su camino de fidelidad y aprender que incluso en medio del silencio de Dios podemos seguir diciendo “sí” a Jesús.
Dios no puede abandonarnos. Esto es lo que creen con todas sus fuerzas los santos y a esta fe nos invitan todos los días de nuestra vida.
No empuñó una espada ni dirigió ejércitos, su “arma” fue la oración.