Tengo mil sueños guardados en el corazón, pero no sé por dónde empezar… ¿Qué hago?
Pon tus sueños en manos de Dios, pregúntale cuál es su voluntad… y atrévete a caminar.
Pon tus sueños en manos de Dios, pregúntale cuál es su voluntad… y atrévete a caminar.
Siete días para entrar en el corazón de una santa, descubrir su camino de fidelidad y aprender que incluso en medio del silencio de Dios podemos seguir diciendo “sí” a Jesús.
Quizás la verdadera “aura” no sea la que conseguimos cuando todos nos están mirando, sino la que nace cuando ponemos nuestra vida en manos de Dios.
Después de todo, ¿quién no querría tener la receta de la familia de un Papa?
Dios no puede abandonarnos. Esto es lo que creen con todas sus fuerzas los santos y a esta fe nos invitan todos los días de nuestra vida.
La niña canta con ternura “María, mírame” a la Virgen de la Alegría.
Pensando en los jóvenes de Corea del Sur y en los niños de Corea del Norte, Esther responde cada día: "Aquí estoy, envíame".
"Siempre pensaré que este ha sido uno de los regalos más bonitos que Dios nos ha hecho como familia”.
El copón cayó durante el terremoto, pero la tapa permaneció en su sitio. En su interior había 40 Hostias consagradas que se conservaron a pesar de permanecer enterradas tras la catástrofe durante 16 meses.
¿Con qué frecuencia tomas una siesta?
3 sencillos hábitos que pueden ayudarte a comenzar y terminar cada jornada poniendo tu vida en sus manos.
¡Deja atrás las cargas del día y confía en que Él cuidará de ti mientras duermes!
Una de las actividades que ha decidido priorizar es asistir a Misa.
No empuñó una espada ni dirigió ejércitos, su “arma” fue la oración.
Mientras el mundo descubre esta estatua a través de las redes sociales, los vecinos siempre han sabido que está ahí para protegerlos.
Pon tus sueños en manos de Dios, pregúntale cuál es su voluntad… y atrévete a caminar.
Siete días para entrar en el corazón de una santa, descubrir su camino de fidelidad y aprender que incluso en medio del silencio de Dios podemos seguir diciendo “sí” a Jesús.
Quizás la verdadera “aura” no sea la que conseguimos cuando todos nos están mirando, sino la que nace cuando ponemos nuestra vida en manos de Dios.
Después de todo, ¿quién no querría tener la receta de la familia de un Papa?
Dios no puede abandonarnos. Esto es lo que creen con todas sus fuerzas los santos y a esta fe nos invitan todos los días de nuestra vida.
La niña canta con ternura “María, mírame” a la Virgen de la Alegría.