En medio de la persecución religiosa de la Guerra Civil Española, Petra arriesgó su vida para salvar la Eucaristía. Escondió un copón en un paquete de café lleno de azúcar y caminó con él por las calles, aun sabiendo que podía ser descubierta. Su testimonio sigue siendo un gran ejemplo de fe. 

Durante un episodio del podcast Mantita y Fe, el P. Rafael de Tomás, párroco de Moraleja de Enmedio (España), recordó el heroico gesto de esta joven en uno de los momentos más difíciles para la Iglesia en España.

Según relató el sacerdote, Petra recibió la misión de trasladar el Santísimo Sacramento hasta la casa de su tía Isabel para protegerlo de una posible profanación.

Para lograrlo, ideó un sencillo pero ingenioso plan:

"Esta niña, Petra, pudo llevar a casa de su tía Isabel el Santísimo. La forma de hacerlo fue meter el coponcito en un paquete de café vacío y rellenarlo de azúcar", explicó el P. Rafael.

Sin embargo, el trayecto no estuvo exento de peligro. Mientras caminaba por la calle, una milicia republicana la detuvo para hacerle un registro.

"¿Qué llevas? ¿Dónde vas?", le preguntaron.
"Voy a casa de mi tía, llevo azúcar", respondió Petra.

El sacerdote narró que uno de los milicianos introdujo la mano en el paquete y tomó un puñado de azúcar. El hombre retiró la mano sin llegar a tocar el copón y simplemente concluyó:

"Bueno, sí, vale, pues llevas azúcar".

Así, Petra pudo continuar su camino y entregar el Santísimo sin que nadie descubriera lo que realmente transportaba.

Un amor que recuerda a los primeros cristianos

Para el P. Rafael de Tomás, esta historia evoca los primeros siglos del cristianismo, cuando los fieles vivían bajo persecución en el Imperio romano.

"A mí me sobrecoge porque me recuerda cuando, en los primeros siglos de persecución cristiana en el Imperio romano, a veces eran los niños los que trasladaban la Eucaristía para los enfermos, con riesgo de ser descubiertos", señaló.

El sacerdote explicó que el verdadero centro de esta historia no es solo el ingenio de Petra, sino el profundo amor que tenía por Jesús presente en la Eucaristía.

"Lo que hay detrás de todo esto es un amor por la Eucaristía y, en el fondo, un reconocer que la Eucaristía es Jesús y que la Eucaristía es Dios", concluyó.

Mira el episodio completo:

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