La joven religiosa que muestra la alegría de decirle “sí” a Dios en el continente digital
"Detrás de cada pantalla hay personas que buscan esperanza, consuelo y a Dios".
"Detrás de cada pantalla hay personas que buscan esperanza, consuelo y a Dios".
“Un día que no olvidaremos. Os queremos”.
“Que la paz del Señor esté con ustedes. Dediquen tiempo de calidad… ahora… a las personas que aman. El tiempo es el único regalo que el dinero no puede comprar”.
“Cuando tenía ocho o nueve años, la hermana Terezinha me invitó a visitar el hospital. Tocábamos música para los niños, pero queríamos dejarles un regalo que les recordara la importancia de rezar”.
“La providencia de Dios suele manifestarse así: mediante pequeñas pero inconfundibles circunstancias que encajan perfectamente”.
Explicó cómo la consagración se convirtió en un momento clave para la empresa.