En noviembre de 2023, David Henrie y su esposa María tuvieron que despedirse de su hija Isabel. Casi tres años después, la familia celebra la llegada de Peter, un nuevo bebé que, como cuenta María, ha traído una profunda alegría y sentido de redención a su hogar. 

David Henrie, conocido por su papel en Los hechiceros de Waverly Place y actualmente presentador de la serie de EWTN Seeking Beauty, y su esposa María anunciaron el nacimiento de su hijo Peter.

María fue la encargada de compartir la noticia a través de la cuenta de Instagram de su esposo.

“¡Hola, chicos! Soy María. David tuvo la amabilidad de dejarme usar su celular para escribir nuestra publicación anunciando que ‘por fin llegó nuestro bebé’. Peter Henrie nació el 2 de septiembre, tomándose su tiempo, una semana después de lo previsto, con un peso impresionante de 4,65 kg”, indicó.

Pero detrás de la alegría por el nacimiento de Peter existe una historia marcada por el dolor y la pérdida.

La pérdida de su hija Isabel

En noviembre de 2023, David y María tuvieron que despedirse de su hija Isabel, a quien perdieron durante el segundo trimestre del embarazo a causa de una bacteria que le provocó una intoxicación alimentaria grave.

“Fue, literalmente, la experiencia más traumática de mi vida: sola en casa, con los niños durmiendo en las habitaciones de al lado y David en un vuelo. Una auténtica pesadilla que se prolongó durante los siguientes tres años”.

Por eso, la llegada de Peter tiene para los Henrie un significado que va mucho más allá del nacimiento de un nuevo miembro de la familia.

“Este nacimiento ha sido nada menos que redentor para nuestra familia”, afirmó María.

Peter, un nuevo motivo de esperanza

María se refirió a Peter como su “bebé arcoíris”, expresión utilizada para describir a un hijo nacido después de la pérdida de un bebé durante un embarazo anterior.

La madre explicó que este concepto tiene un significado muy especial para ella porque, aunque se habla con frecuencia de los bebés arcoíris, pocas veces se muestra la realidad de ambos lados: la alegría por el nacimiento y el dolor de la pérdida que lo precedió.

La llegada del pequeño también estuvo acompañada por las oraciones de sus hermanos. María contó que los niños rezaban todos los días por una intención muy concreta: “para que Peter no muera”.

Una historia que muchas mujeres viven en silencio

A partir de su propia experiencia, María aprovechó para dirigirse especialmente a las mujeres que atraviesan procesos de infertilidad o pérdida de un hijo. Explicó que muchas de estas historias son “silenciosas, invisibles y solitarias” para quienes las viven.

“Hoy pienso en ustedes, mujeres: sus historias, como la mía, no se definen por estas dificultades ni por la cantidad de hijos que podamos o no podamos tener”, señaló.

Para la familia Henrie, el nacimiento de Peter se convirtió así en un día profundamente significativo después de años marcados por el dolor de la pérdida de Isabel.

“El 2 de septiembre fue un día de gran redención para nuestra familia, y hoy oramos específicamente por todas aquellas de ustedes que buscan su propio nacimiento redentor, sea cual sea la forma que esto tome para su familia. Les envío un gran abrazo”.

Oremos por la familia Henrie y por todas las familias que atraviesan el dolor de la pérdida de un hijo.

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