A lo largo de la historia, diversas personas han afirmado ser testigos de apariciones de la Virgen María. La Iglesia ha reconocido como válidas algunas de ellas. Las más famosas son posiblemente Guadalupe, Fátima y Lourdes.

Aquí te presentamos 5 apariciones de la Virgen que quizás no conocías:

1.- Lezajsk, Polonia (1578)

La Virgen María se apareció a un leñador de nombre Thomas Michalek en este pequeño pueblo cerca de la frontera con Ucrania.

Ella le dijo que eligió esa ciudad para que amen y respeten a su Hijo. Y que si piden su maternal intercesión, ella los bendecirá. Años después se construyó una iglesia en este lugar.

2.- Siluva, Lituania (1608)

La Virgen se apareció ante unos pastorcitos y un pastor protestante en un campo. Se presentó como una joven mujer y llevaba un niño en brazos. En esa ocasión, la Virgen lloró lamentándose por la situación de la población católica.

Tras su aparición, Lituania regresó a la fe católica 80 años después de la masiva conversión al calvinismo.

3.- Filippsdorf, Republica Checa (1866)

Santa María se presentó varias veces en este lugar y suscitó muchas curaciones milagrosas. Tantos enfermos sanaron que se llegó a comparar a Filippsdorf con Lourdes.

La primera vez ocurrió el 13 de enero de 1866 a las 4 de la madrugada. Cuando una niña de nombre Magdalena Kade se curó de una enfermedad grave y desconocida.

4.- Knock, Irlanda (1879)

A las 8 de la noche del 21 de agosto de 1879, las cuidadoras de la iglesia parroquial de Knock, a unos 200 kilómetros de Dublín, fueron testigos de una aparición de la Virgen María, San José y San Juan Apóstol.

Detrás de ellos, sobre un altar de piedra apareció un Cordero con una Cruz mientras algunos ángeles volaban alrededor.

Las cuidadoras llamaron a más personas. Fueron 15 pobladores de Knock los que vieron esta aparición por dos horas. No recibieron mensaje alguno y se dedicaron a rezar el rosario.

5.- Beauraing, Bélgica (1933)

Durante la Gran Depresión, la grave crisis económica mundial del siglo pasado, la Virgen María se apareció 33 veces durante seis semanas a cinco niños en Beauraing, cerca de la frontera con Francia. En todas sus apariciones, la Virgen dio mensajes muy fuertes y breves.

Pidió a los niños que orasen mucho. Se presentó como la Inmaculada Concepción y abogó por la conversión de los pecadores.

Estas apariciones ocurrieron solo 15 años después de Fátima. Ahí se construyó el Santuario de la Virgen de Beauraing, que se convirtió en un centro de esperanza para los católicos desde la Segunda Guerra Mundial.

¿Las conocías? ¿Te has preguntado por qué la Virgen se ha aparecido tantas veces en la historia de la Iglesia?

Hace unos años, el Cardenal Joseph Ratzinger -luego Papa Benedicto XVI- nos dio esta respuesta:

“Ninguna aparición es indispensable para la fe; la Revelación ha llegado a su plenitud con Jesucristo: El mismo es la Revelación. Pero no podemos ciertamente impedir que Dios hable a nuestro tiempo a través de personas sencillas y valiéndose de signos extraordinarios que denuncian la insuficiencia de las culturas que nos dominan, contaminadas de racionalismo y de positivismo. Las apariciones que la Iglesia ha aprobado oficialmente -Lourdes, ante todo, y posteriormente Fátima- ocupan un lugar preciso en el desarrollo de la vida de la Iglesia en el último siglo. Muestran, entre otras cosas, que la revelación -aun siendo única, plena y, por consiguiente, insuperable- no es algo muerto: es viva y vital”.

¡Santa María, cúbrenos con tu manto!

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