¡Necesitamos recuperar estas hermosas oraciones en la vida diaria!
El cardenal Timothy Dolan, arzobispo de la Arquidiócesis de Nueva York, inició una serie de breves videos en línea en los que destaca prácticas de la tradición católica que considera “muy valiosas y dignas de recuperar”.
ChurchPOP ya había destacado uno de estos videos en un artículo muy popular sobre la tradición de poner a los bebés nombres de santos.
En una nueva serie publicada durante abril, el cardenal Timothy Dolan profundiza en las jaculatorias: breves oraciones que los católicos pueden rezar a lo largo del día, especialmente en medio de las dificultades.
“Las jaculatorias son oraciones breves y rápidas que solemos recitar a lo largo del día. Son expresiones de fe, esperanza y amor en distintos momentos, especialmente en tiempos de prueba o dificultad”, explica el cardenal Dolan en el primer video.
A continuación, siete oraciones “contundentes” para rezar en los momentos difíciles del día:
1) “Todo por Ti, Sacratísimo Corazón de Jesús”
El cardenal Dolan invita a rezar esta jaculatoria desde el inicio del día, antes de una tarea exigente o al prepararse para afrontar un ofrecimiento o dificultad.
“Antes de hacer algo que pueda resultar difícil, antes de hacer algo que requiera sacrificio o esfuerzo, basta con decir: ‘Todo por Ti, Sacratísimo Corazón de Jesús’”.
2) “¡Jesús, María y José!”
La segunda jaculatoria que sugiere el cardenal Dolan es simplemente decir: “¡Jesús, María y José!”. Afirma que esta oración puede brindar consuelo y fortalecer la perseverancia en los momentos difíciles.
“Si estamos al límite de nuestras fuerzas, podemos simplemente decir: ‘Jesús, María y José, ¿hasta cuándo va a durar esto? Jesús, María y José, denme la gracia, la perseverancia y la paciencia para atravesar esta situación’”.
3) “Dios, ayúdanos”
“Dios, ayúdanos. Dios, ayúdame. Dios, ayúdalo. Dios, ayúdala”.
El cardenal Dolan sugiere esta jaculatoria cuando alguien atraviesa una prueba especialmente difícil. Durante una visita a una prisión para celebrar la Misa, recordó haber escuchado a un guardia decirla tras enterarse de que una mujer había quedado atrapada en medio de un incendio cercano.
“Uno de los guardias dijo: ‘Oh Dios, ayúdala. Dios, ayúdala’. ¿No es hermoso?”.
4) “¡Jesús, en Ti confío!”
En esta reflexión publicada con motivo del Domingo de la Divina Misericordia, el cardenal Dolan afirma que “Jesús, en Ti confío” “es una de las mejores” jaculatorias.
“Cinco palabras: ‘Jesús, en Ti confío’. Creo que eso resume las mejores oraciones que podemos ofrecer: un acto de fe, esperanza, confianza y la paz que brota de ello”, explica.
5) “¡Jesús mío, misericordia!”
El cardenal Dolan propone estas tres palabras sencillas: “Jesús mío, misericordia”, especialmente en momentos de dificultad, ya sea por nosotros mismos o por otra persona.
Recordó a un párroco que recitaba esta oración mientras pasaba en auto frente a las casas de sus feligreses que sufrían:
“Mientras se dirigía a la parroquia, tomaba distintos caminos y calles. Y al pasar decía: ‘Oh, ahí vive Ana, y está atravesando un embarazo complicado. Jesús mío, misericordia. Ahí vive Bart, se quedó sin trabajo. Jesús mío, misericordia. Ahí vive tal persona, su padre acaba de morir. Jesús mío, misericordia’”.
6) “¡Santos de Dios, protéjannos!”
El cardenal Dolan afirma que la jaculatoria “Santos de Dios, protéjannos” nos recuerda que estamos “siempre rodeados por los brazos de Dios”. Nunca estamos solos y contamos con una “familia sobrenatural” en el Cielo.
En momentos de “desesperación, problemas, preocupación o ansiedad”, podemos acudir a este ejército sobrenatural “con la misericordia de Jesús, el manto de nuestra santísima Madre y la compañía de los ángeles y los santos”, explica. “Así que, si decimos: ‘Santos de Dios, protéjannos’, ellos nos escuchan y acuden en nuestra ayuda”.
7) Las Alabanzas Divinas
En su última reflexión sobre las jaculatorias, el cardenal Dolan propone rezar las Alabanzas Divinas, conocidas también como “Bendito sea Dios”.
“Las Alabanzas Divinas solían rezarse al final de la bendición con el Santísimo Sacramento, que por cierto es otra hermosa costumbre católica que vale la pena recuperar”.
Las Alabanzas Divinas
Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre.
Bendito sea San José su castísimo esposo.
Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.
