¿Qué tienen que ver las plantas con la vida espiritual? Para la Hermana Susana, mucho. A sus 94 años, esta religiosa encuentra en el cuidado de las plantas un hermoso reflejo de cómo acompañar a las almas para que crezcan y florezcan en la fe.
La Arquidiócesis de Cuenca, en Ecuador, compartió el 11 de agosto un breve video con motivo de la fiesta de Santa Clara de Asís. En él, la Hermana Susana, religiosa del monasterio de las Clarisas, comparte una sencilla reflexión mientras cuida su jardín.
La religiosa explica que su trabajo con las plantas le recuerda la tarea de cuidar y preparar los corazones de las personas.
“Aquí estoy preparando las plantitas, cómo preparar los corazones de las almas del mundo”.
La Arquidiócesis de Cuenca acompañó el video con una frase que resume el mensaje de la religiosa: “Ella nos recuerda que la vida espiritual florece en lo cotidiano”.
Esta es la pequeña reflexión que nos da la Hermana Susana:
“Aquí estoy preparando las plantitas, cómo preparar los corazones de las almas del mundo.
Esto es mi vida espiritual. Aplico mi trabajo para la salvación de las almas de los sacerdotes, para que ellos hagan brotar a sí mismos las flores en el mundo, convirtiendo a las almas que están en el estiércol, todo eso limpiando, broten ellas flores, frescura y den gloria a Dios. ¿Qué le parece?”.
