¿Qué tan revolucionaria fue la entrada de Jesús en Jerusalén?

Hoy celebramos el Domingo de Ramos, la conmemoración de la entrada de Cristo en Jerusalén.

Lo que normalmente notamos es que es un momento alegre y emocionante en la historia cristiana, no solo porque es divertido tener todos unas palmas y gritar “¡Hosanna Hijo de David!”, sino porque esa entrada es el comienzo de nuestra Salvación.

Sin embargo, ¿qué tan profundo y revolucionario, más allá de los divertido y alegre, fue aquella entrada mesiánica a Jerusalén?

Fariseos reconocían la escena del “Asno en Jerusalén”

Los fariseos, conocedores de las escrituras del Torá y demás, conocían la escena. El profeta Zacarías, en el capítulo 9, versículo 9, este dijo: “¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna”.

Si había alguna duda hasta ese momento acerca de si Cristo “se veía” como el Salvador, esta fue disipada en los fariseos cuando entró a Jerusalén en un asno.

El pueblo pedía que Cristo los salvase

Hosanna es una expresión judía que se usaba en la fiesta de los tabernáculos, donde se celebra la liberación del pueblo judío de las manos de los egipcios. Es por esto que esta entrada escandalizaba a los judíos fieles a la ley, pues se le estaba pidiendo la salvación que Dios da a ese “hombre”, a Cristo. Que además lo llamaban, “Hijo de David”, linaje donde vendría el Mesías (2 Samuel 7, 1-17; Lucas 1, 31-33).     

Las palmas como símbolo de respeto a lo divino

Parte de esta fiesta de los tabernáculos es buscar palmas u otras plantas más conocidas por el pueblo judío para alabar a Dios, celebrar su liberación y su cuidado en el desierto. Además se acostumbra a peregrinar al templo de Jerusalén. Que Las personas que venían con Cristo llevasen palmas y lo acompañaban a esta ciudad, era un uso de este símbolo guardado para Dios para celebrarlo con Jesús. Algo sacrílego para los fariseos.  

Compartir:

Comentarios

comentarios