El Gran Premio de Mónaco es una de las carreras más esperadas del calendario de la Fórmula 1. Pero además de su prestigio deportivo, el histórico circuito guarda una conexión con la fe católica que muchos aficionados desconocen.
En su cuenta de Instagram, la redactora y Digital Media Manager de EWTN News, Francesca Pollio Fenton, compartió un dato que suele pasar desapercibido: la primera curva del emblemático circuito de Mónaco, donde cada año, entre finales de mayo y principios de junio, se celebra una de las competencias más icónicas del Campeonato Mundial de Fórmula 1, lleva el nombre de Santa Devota, la patrona del principado.
La santa que da nombre a la primera curva del circuito
El circuito urbano de Mónaco cuenta con 19 curvas, y la primera de ellas se llama Sainte Dévote (Santa Devota), en honor a la mártir cristiana venerada como patrona del principado.
Según la tradición, Santa Devota vivió a finales del siglo III. Nació en Córcega (Francia) y fue martirizada durante las persecuciones romanas por mantenerse fiel a Cristo.
“Sus perseguidores pretendían quemar su cuerpo para impedir que los cristianos conservaran sus reliquias o veneraran sus restos. Sin embargo, un pequeño grupo de fieles recuperó en secreto su cuerpo”, señala Francesca.
Los cristianos colocaron sus restos en una pequeña embarcación que, de manera providencial, llegó hasta las costas de Mónaco. Desde entonces, Santa Devota fue reconocida como la patrona del principado.
Una tradición que sigue viva
La memoria de Santa Devota se celebra cada 27 de enero. La noche anterior, el príncipe de Mónaco y la familia real, junto con el arzobispo, sacerdotes, fieles y visitantes, se reúnen en la Capilla de Santa Devota para participar en una antigua tradición.
Como parte de esta celebración, el príncipe y el arzobispo prenden fuego a una pequeña embarcación de madera frente a la capilla.
“Los asistentes contemplan cómo arde el barco, un gesto que recuerda tanto la embarcación que llevó a la mártir hasta un lugar seguro como el fuego que una vez amenazó con borrar su memoria”, agrega la periodista.
