Regresar a clases significa volver a las tareas, los exámenes, los amigos y las rutinas. Pero también es una nueva oportunidad para vivir tu fe en lo cotidiano y recordar que Dios está presente en cada momento de tu día.

Con el inicio del nuevo ciclo escolar en muchos colegios y universidades, se nos presenta un buen momento para proponernos acercarnos más a Dios y dejar que nuestra fe también forme parte de esta etapa. 

“No necesitas hacer cosas extraordinarias para vivir tu fe. Puedes encontrar a Dios en una tarea hecha con amor, en una palabra de ánimo, en un acto de honestidad, en una oración antes de comenzar el día o en un corazón que elige el bien cuando nadie está mirando”, señala la cuenta de Instagram Bajo el Manto de María. 

Para ayudar a que la fe acompañe a los estudiantes durante este nuevo ciclo, la cuenta compartió 7 consejos para vivir un regreso a clases de la mano de Dios:

1. Empieza el día con Dios

Antes de revisar el celular o salir de casa, ofrece tu día al Señor. Una rotación breve puede darte paz, fortaleza y claridad para todo lo que venga.

2. Encomienda tus estudios a la Virgen.

Pídele que te acompañe en cada clase, examen, tarea y decisión. Un Ave María antes de entrar al salón puede convertirse en un hermoso hábito. Recuerda que María siempre nos lleva hacia Cristo.

3. Pide la intercesión de algún santo

Un buen ejemplo es San José de Cupertino, uno de los santos patronos de los estudiantes y de quienes presentan exámenes. Cuando algo se te haga difícil, puedes pedir su intercesión y confiarle tus estudios. 

4. Lleva un sacramental contigo

Una medalla, un rosario, una cruz o una estampita bendecida pueden ayudarte a recordar durante el día que Dios está contigo, incluso en los momentos de estrés o dificultad. 

5. No escondas tu fe

Hacer la señal de la cruz antes de un examen, agradecer por los alimentos o hablar con respeto de Dios no debería ser motivo de vergüenza. La fe también se vive en el colegio y la universidad, incluso a través de pequeños gestos.

6. Refleja a Cristo en tu trato con los demás

Trata a tus compañeros, profesores y demás personas de la comunidad educativa con paciencia, honestidad y respeto. A veces, el mejor testimonio de nuestra fe está en la manera en que tratamos a quienes nos rodean.

7. Termina el día alimentando tu alma

Antes de dormir, dedica unos minutos a Dios. Puedes leer un pasaje del Evangelio, una reflexión, algún texto sobre la vida de un santo o hacer oración. Así, tu formación no será únicamente académica, sino también espiritual.

Bajo el Manto de María recordó que la santidad “también comienza en un salón de clases, en una tarea hecha con amor y en un corazón que confía en Dios”.

Este regreso a clases, no olvides llevar contigo lo más importante: tu fe. 

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