Hay experiencias que marcan la vida, y contemplar la Tierra desde el espacio es, sin duda, una de ellas. El astronauta Reid Wiseman, parte de la misión Artemis II, aseguró no ser una persona religiosa, pero conmovió al relatar que, tras regresar, se derrumbó en lágrimas al ver una cruz.

A una semana de su regreso a la Tierra, los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, de la NASA, y Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), que fueron parte de la misión Artemis II, ofrecieron una conferencia de prensa el 16 de abril, en la que compartieron algunos detalles de su experiencia en el espacio.

Durante la ronda de preguntas, la periodista Kristen Fisher, de Endless Void, recordó el testimonio del astronauta del Apolo 14, Edgar Mitchell, quien tras regresar de la Luna dedicó su vida a estudiar la naturaleza de la conciencia humana. A partir de ello, preguntó a los astronautas si habían vivido algo similar o si la misión había provocado un cambio en su forma de pensar.

“Pedí que el capellán del barco de la Marina viniera a visitarnos”

Wiseman respondió compartiendo uno de los momentos más personales de su regreso. Explicó que, tras amerizar en el océano y ser recogidos por un barco de la Marina, sintió la necesidad de hablar con un capellán.

“Cuando regresé al barco, no soy una persona particularmente religiosa, pero no tenía otra forma de explicar o procesar lo que había vivido. Así que pedí que el capellán del barco de la Marina viniera a visitarnos un momento.
Y cuando ese hombre entró —nunca lo había visto en mi vida— vi la cruz en su cuello, y simplemente me derrumbé en lágrimas. Es muy difícil comprender completamente lo que acabamos de vivir”, señaló.

El astronauta también reconoció que aún no han tenido tiempo suficiente para asimilar todo lo experimentado. Sin embargo, recordó un momento durante la misión: cuando observaron el Sol eclipsarse detrás de la Luna.

“No creo que la humanidad haya evolucionado lo suficiente como para comprender lo que estamos viendo en este momento, porque era de otro mundo, era increíble”, afirmó.

Por su parte, el astronauta Victor J. Glover añadió que, aunque él sí es una persona religiosa, la experiencia fue igualmente impactante y difícil de poner en palabras.

Esta es la conferencia de prensa completa:

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