En medio de la intensidad del Mundial 2026, un detalle en el uniforme de Lautaro Martínez captó la atención de miles de personas. El jugador argentino lleva la imagen de la Virgen de Luján en sus espinilleras, un gesto que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Las imágenes comenzaron a circular después del encuentro entre Argentina y Egipto por los octavos de final. Durante la rueda de prensa posterior al partido, las cámaras captaron un detalle que no pasó desapercibido: en una de sus espinilleras, conocidas también como canilleras, se veía la imagen de la patrona de Argentina.
El detalle en la canillera de Lautaro Martínez➡️El delantero de la Selección Argentina lleva la imagen de la Virgen de Luján pic.twitter.com/5qPaHrioU8
— El Destape (@eldestapeweb) July 7, 2026
El video fue compartido por diversos medios y usuarios en redes sociales, donde recibió miles de reacciones. Muchos internautas destacaron el gesto del futbolista de tener presente a la Virgen María.
“Siempre Virgencita , siempre estás ahí...tus fieles peregrinos estamos esperando verte... y agradezco siempre”.
“Virgencita de Luján nuestra patrona 🙌”.
“Que maravilla, cuanta fe🙏”.
Una devoción profundamente argentina
La Virgen de Luján, patrona de Argentina, es una de las advocaciones marianas más queridas del país. Su historia se remonta a 1630, cuando una imagen de la Inmaculada Concepción, enviada desde Brasil con destino a Córdoba, quedó milagrosamente detenida a orillas del río Luján.
Según la tradición, los bueyes que tiraban de la carreta fueron incapaces de avanzar hasta que retiraron la caja que contenía la imagen. Los presentes interpretaron este hecho como un signo de que la Virgen deseaba permanecer allí, dando origen a una de las devociones marianas más importantes de América Latina.
Décadas más tarde, Doña Ana de Matos intentó trasladar la imagen a una capilla más segura, pero esta reapareció en varias ocasiones en su antigua ermita. Tras investigar lo sucedido, las autoridades eclesiásticas aprobaron el culto público a la Virgen de Luján. En 1677, Ana de Matos donó el terreno donde hoy se levanta la emblemática Basílica de Luján.
En el siglo XIX, el sacerdote Jorge María Salvaire, convencido de haber recibido la curación de una grave herida por intercesión de la Virgen, dedicó su vida a difundir sus milagros y a impulsar la construcción de la actual Basílica Nacional. Desde entonces, millones de peregrinos acuden cada año a este santuario para encomendarle sus intenciones y agradecer los favores recibidos.
