Muchos de nosotros podríamos tener problemas al momento de confesarnos. La vergüenza podría invadirnos tanto porque le estamos comentando nuestras faltas a otra persona o porque no nos gusta enfrentar el hecho de que nos equivocamos.

El Padre Adolfo nos explica 3 formas para que, si tenemos dificultades al momento de confesarnos, podamos hacerlo con toda facilidad:   

Céntrate en la Misericordia de Dios

No hay que centrarnos en nuestras imperfecciones, si lo hacemos así, uno se desanima y preferiría no confesarte. Pero si uno se centra en la misericordia de Dios, en ese amor incondicional, ¿qué nos impediría ir y abrazarlo?

Que no te de vergüenza

Recuerda que el sacerdote es tan humano como tú, y puede cometer los mismos pecados. Él no es perfecto y no debe juzgarte. Míralo de esta forma, Dios te mandó a un humano para que te sientas comprendido en tus debilidades.

Céntrate en el amor

No te bases en las leyes, o si sabes o no cuándo uno comete un error. Más bien, concéntrate en cómo te faltó amar más. Y así buscarás formas mejores para amarte a ti mismo, amar a los demás y amar a Dios.

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