¿Qué podemos aprender de una santa que siguió amando a Dios incluso cuando no sentía su presencia? Los escritos más íntimos de Santa Teresa de Calcuta muestran sus luchas, pero también su fidelidad a Jesús. Durante 7 días, recorre su camino y descubre cómo crecer en santidad.

Santa Teresa de Calcuta es recordada por su sonrisa, su amor por los más pobres y su incansable servicio. Sin embargo, detrás de esa imagen había una mujer que vivió durante años una profunda oscuridad espiritual.

Sus cartas y escritos personales muestran a una Madre Teresa mucho más humana de lo que solemos imaginar: una mujer que sufrió, se sintió pequeña y experimentó el silencio de Dios. Y, aun así, nunca dejó de rezar, servir ni decirle “sí” a Jesús.

“Mi alma permanece en profundas tinieblas y en la desolación. No me quejo; que Él haga de mí lo que quiera”.

Una fe que no depende de lo que sentimos

El testimonio de Madre Teresa puede hablarnos especialmente cuando atravesamos momentos de sequedad espiritual o sentimos que Dios guarda silencio.

Su vida nos recuerda que la fe no consiste solamente en sentir la presencia de Dios, sino también en aprender a confiar en Él cuando no sentimos nada.

Para Madre Teresa, esa fidelidad se hacía concreta en la oración, la entrega, el amor a Cristo y el servicio a los más pobres, en quienes reconocía al mismo Jesús.

Descubre sus escritos durante 7 días

Ahora puedes conocer más de cerca esta faceta de Santa Teresa de Calcuta a través de un retiro gratuito de 7 días organizado por la app y plataforma católica Hozana.

El recorrido está inspirado en algunos de sus escritos más íntimos, recogidos en Ven, sé mi luz (“Viens, sois ma lumière”), del Padre Brian Kolodiejchuk, vicepostulador de su causa de canonización.

Durante estos siete días podrás acercarte a la vida interior de Madre Teresa, descubrir cómo perseveró en el amor a Dios en medio de la oscuridad y encontrar inspiración para crecer en santidad en tu propia vida.

Además, quienes participen podrán enviar sus intenciones para que sean llevadas hasta la tumba de Santa Teresa, en Calcuta (India), al finalizar el retiro.

Siete días para entrar en el corazón de una santa, descubrir su camino de fidelidad y aprender que incluso en medio del silencio de Dios podemos seguir diciendo “sí” a Jesús.

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