Scott y Kimberly Hahn son una pareja de esposos católicos conversos que escribieron el famoso libro “Roma Dulce Hogar” (“Rome Sweet Home”) en 1993.

Este libro narra el proceso de conversión de este matrimonio perteneciente a una iglesia presbiteriana al catolicismo.

Comienza por la conversión de Scott, famoso pastor evangélico que empezó a estudiar más a fondo la Biblia y los textos de los Padres de la Iglesia.

Poco a poco fue comprendiendo la perspectiva católica sobre Dios y el cristianismo. Fue de mucha ayuda leer el Concilio Vaticano II.

Pero su momento más intenso de conversión fue cuando, por curiosidad, empezó ir a escondidas a la Misa, y vio cómo en esta celebración la Biblia cobra vida y cómo las Escrituras le da sentido a toda la Misa (teniendo en cuenta que él usaba una versión evangélica de la Biblia).

La tradición recobrada del judaísmo, las lecturas del Evangelio, el uso de las velas, cómo se viste el sacerdote, las oraciones que se usan, a todo le encontró una relación con la Biblia.

La obra también narra la conversión de Kimberly, su esposa, quien en un principio vio como una traición por parte de Scott el haberse convertido al catolicismo.

Pero ella fue escuchándolo y haciendo su propio estudio bíblico, descubriendo que su esposo tenía razón, y tuvo un acercamiento especial con la Virgen María.

Los Hahn narran también las dificultades que los evangélicos sufren al convertirse al catolicismo. Esto nos ayuda a tener más misericordia con ellos tanto fuera como dentro de la Iglesia.

Finalmente la obra termina con una excelente reflexión de Scott:

“La Iglesia Católica es llamada también el Cuerpo Místico de Cristo; el Espíritu Santo es su alma. Un cuerpo sin alma es un cadáver; un alma sin cuerpo es un fantasma. La Iglesia de Cristo no es ni una cosa ni otra; pero a duras penas se la podrá llamar cuerpo si carece de unidad visible. De no ser así, Pablo no la habría llamado Cuerpo de Cristo, sino simplemente su Alma”.

Si te interesa leer la obra puedes hacerlo aquí.    

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