Tras pasar ocho días bajo los escombros a causa del terremoto que sacudió Venezuela, Hernán Gil fue rescatado con vida contra todo pronóstico. En sus primeras declaraciones, compartió que la oración y la fe en Dios fueron su refugio durante las 180 horas que permaneció atrapado.
Hernán quedó sepultado cuando un edificio colapsó durante el doble terremoto que afectó al estado de La Guaira. Atrapado en un reducido espacio y sin posibilidad de moverse, asegura que hubo dos cosas que nunca perdió: la calma y la confianza en Dios.
En una entrevista concedida a la periodista Shirley Varnagy poco después de ser rescatado, recordó que, tras recuperar el conocimiento luego del impacto, todo permanecía en silencio. Pasaron varios días antes de que lograra escuchar pasos y comenzara a gritar pidiendo ayuda.
En medio de la oscuridad y la incertidumbre, la oración se convirtió en su mayor fortaleza.
“Otra cosa que mantuve en todo momento: la calma. Porque estaba muy reducido. Y manteniendo la fe, y rezando, porque yo digo que esto es un milagro. Esto es un milagro porque yo se lo pedí, en el momento cuando estaba ahí”.
Al ser consultado sobre qué le decía a Dios mientras permanecía bajo los escombros, Hernán aseguró que siempre ha sido un hombre creyente y que, durante aquellos días, su familia ocupó constantemente sus pensamientos.
"Mi familia, mi esposa y mis hijos era lo que se me reflejaba en la mente. Y mi papá, que ya no está; mi mamá… Fueron muchas personas que estuvieron en mi mente en ese momento. Y yo dije: ‘Dios, por favor, hazme un milagro’".
Aunque reconoció que hubo momentos en los que estuvo al borde de la desesperación, explicó que nunca dejó de rezar.
"Hubo un momento en que mantuve la calma. Hubo un momento en que estuve al borde de la desesperación, pero mantuve la calma y siempre rezando, rezando, rezando. Y fe, fe, fe".
"Esto es un milagro"
El sobreviviente relató que recién al tercer día comenzó a escuchar movimientos cerca de donde estaba atrapado. Entonces empezó a gritar con todas sus fuerzas.
"Escuché una voz que decía: '¿Hay alguien con vida?'. Y yo dije: 'Sí, sí, sí... ¡Auxilio!'".
Ese momento marcó el inicio del operativo que, días después, lograría sacarlo con vida de entre los escombros.
Hernán expresó un profundo agradecimiento a los equipos de rescate, quienes nunca dejaron de buscarlo, incluso cuando muchos pensaban que ya no había sobrevivientes en la zona.
"Para mí ellos son todo. Y, primeramente, Dios, que los puso en mi camino".
También recordó cómo los rescatistas lograron hidratarlo mediante un pequeño conducto improvisado mientras preparaban el rescate.
"Ellos hicieron un orificio al costado donde yo estaba y pasaron una especie de tubo. Ahí me daban Gatorade, otras cosas y agua para poderme mantener".
"Volví a nacer"
Al recordar el instante en que finalmente salió de los escombros, Hernán no pudo contener la emoción.
"Volví a la vida. Volví a nacer. De verdad que sí. Es un milagro. Nada es casual en la vida".
Finalmente, envió un mensaje de esperanza a quienes continúan buscando a personas desaparecidas tras la tragedia.
"Que siga luchando. Yo sé que hay personas por ahí escondidas... o sea, hay personas que todavía están en una situación crítica. Que sigamos luchando para rescatarlos, para salvarlos".
