En medio de un mundo marcado por la guerra, la violencia y la incertidumbre, Catholic Link propone las “letanías de la paz”: una oración que nos invita a pedir a Dios el don de la paz y el camino hacia la reconciliación.
Si las noticias sobre conflictos armados y crisis humanitarias te preocupan y no sabes cómo responder, siempre puedes recurrir a nuestra arma más poderosa: la oración.
A través de su cuenta de Instagram, el portal compartió estas “Letanías de la Paz”, una oración “que es un acto de fe: creer que la paz es posible y pedirla juntos.
“Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,9).
Letanías de la Paz
Después de cada frase, respondemos: Líbranos, Señor
De la violencia que corrompe nuestro mundo,
De la injusticia que reclama vidas ajenas,
De la codicia y la sed de poder,
De la venganza y de tomar represalias,
De muertes innecesarias y sin sentido,
Del miedo que se convierte en odio,
Del terrorismo y los regímenes violentos,
De la deshumanización del hermano,
De la indiferencia ante el sufrimiento,
De la resistencia a encontrar caminos de paz,
Después de cada frase, respondemos: Te rogamos, Señor
Para que reine la reconciliación en este mundo,
Para que el odio no tenga cabida en nuestros corazones,
Para que la muerte de nuestros hermanos no pese en el corazón,
Para que nos duela este mundo roto,
Para que recordemos que nos pertenecemos los unos a los otros,
Por los gobernantes de las naciones, para que busquen caminos de diálogo, paz y reconciliación,
Por las familias que son separadas a causa de la guerra,
Por los más vulnerables, en especial los niños, ancianos, discapacitados y enfermos,
Por las personas que arriesgan su vida por ayudar a quienes están en zonas de conflicto,
Por todos los que viven con miedo a morir,
Después de cada frase, respondemos: Perdónanos, Señor
Por la indiferencia ante el dolor de nuestros hermanos,
Por cerrar los ojos frente a la injusticia,
Por encerrarnos en nuestro propio mundo evitando ver el sufrimiento ajeno,
Por construir barreras que nos alejan del prójimo,
Por la búsqueda de una falsa paz,
Por fomentar conflictos innecesarios,
Por palabras y acciones violentas que destruyen en lugar de construir,
Por rechazar al otro y olvidarnos que es nuestro igual,
Por el miedo a alzar la voz,
Después de cada frase, respondemos: Escúchanos, Señor
Para que sepamos elegir caminos de paz,
Para que arda en nuestro corazón el anhelo de reconciliación,
Para que viva en nosotros el deseo por un mundo sin guerras,
Para que reconozcamos nuestra responsabilidad de construir la paz,
Para que vivamos con la certeza de que el odio y la muerte no tienen la última palabra,
Para que no dudemos en tender la mano a quienes más sufren,
Para que veamos tu rostro en medio del dolor,
Para que llevemos tu luz donde hay oscuridad,
Para que seamos uno en el amor como tú lo quisiste,
Para que busquemos ser instrumentos de tu paz.
Señor Jesús, Príncipe de la Paz, ten misericordia de nosotros y de este mundo roto. Escucha las súplicas de tu pueblo que grita de dolor. Tú que sanas todo mal, llévanos de la mano para construir la paz que tú tanto quieres para nosotros. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
