Este domingo, por segunda vez en la historia, la final de un Mundial será disputada entre dos países hispanohablantes y de mayoría católica: uno que llevó la fe a América y otro que regaló a la Iglesia el primer Papa de América.

¿La Copa católica?

Desde 1930 hasta el Mundial 2022, la Copa del Mundo ha sido mayoritariamente “levantada por católicos”. Y hay un detalle extra: el propio torneo fue impulsado por un católico, Jules Rimet, presidente de la FIFA en los años 20, cuyo proyecto dio origen al Mundial tal como lo conocemos.

Así, no solo la mayoría de los campeones procede de países de tradición católica, sino que la historia misma de la Copa nace de la visión de un hijo de la Iglesia.

Aunque se han disputado 23 Copas Mundiales en la historia, solo 8 países han sido campeones. De ellos, seis son de mayoría católica: Brasil, Italia, Argentina, Uruguay, Francia y España, mientras que solo dos no lo son: Alemania e Inglaterra.

Los seis países de mayoría católica han ganado 17 de los 22 títulos ya disputados, y el trofeo de 2026 será para España o Argentina, dos de los países más emblemáticos del catolicismo.

La fe que viajó de España a Argentina

Hace cinco siglos, la fe católica llegó a lo que hoy es Argentina a través de misioneros españoles. La Iglesia fundó parroquias, colegios, hospitales y acompañó la formación de ciudades y costumbres que siguen marcando a los argentinos.

Tras su independencia en 1816, Argentina no rompió con esa herencia: su Constitución estableció que el Gobierno federal “sostiene el culto católico apostólico romano”, y durante décadas se exigió que el presidente y el vicepresidente fueran católicos.

Mientras España seguía siendo uno de los grandes centros católicos de Europa, Argentina se consolidaba como país de mayoría católica en América… hasta el punto de regalarle al mundo, en 2013, al primer Papa latinoamericano y futbolero: Francisco.

El Papa Francisco era fan y socio del Club Atlético San Lorenzo de Almagro, un equipo muy popular, fundado por el sacerdote salesiano argentino Lorenzo Massa, fallecido en 1949. 

Dos estilos de la misma fe

El catolicismo de España tiene una fuerte tradición de cofradías, procesiones y una red parroquial muy intensa.

Argentina se caracteriza por su intensa religiosidad popular, por altares improvisados y por vínculos muy emotivos entre la fe, los momentos de crisis nacional y la vida cotidiana.

Los cracks católicos de España

En España es conocida la fe de algunas figuras. Se sabe que Lamine Yamal —el jugador más joven en disputar esta final— es musulmán, y otros jugadores no profesan un credo de manera pública.

Sin embargo, el técnico de la selección, Luis de la Fuente, se ha hecho viral durante el Mundial no solo por su exitosa campaña, sino por declararse “católico practicante”. Ha dicho que la fe le da “fortaleza, seguridad”, que reza todos los días no para ganar, sino porque lo necesita, y que eso le ha permitido ser la persona que es hoy.

Ferran Torres, delantero del Barça nacido en un pequeño pueblo valenciano, confesó que su fe católica nunca falta en la cancha: siempre lleva una cruz y una imagen de la Virgen. La piedad de este joven de 26 años, conocido por una vida privada alejada de los reflectores, ha sido una de las notas más positivas de la última fase del Mundial. 

Nico Williams también ha mostrado en estas semanas que su carrera deportiva y su vida espiritual van de la mano. Arrodillado en el césped y señalando al cielo, compartió en Instagram una foto con el mensaje “God is great”, acompañada de la canción “Ayer hablé con Dios”, como una declaración explícita de confianza en Dios en la antesala de la final contra Argentina. La historia familiar de Nico está estrechamente vinculada a la Iglesia Católica, ya que un sacerdote fue clave para que sus padres, provenientes de Ghana, recibieran asilo y apoyo al llegar a España.

Y en uno de los partidos decisivos, el futbolista navarro Mikel Merino anotó el gol de la victoria y, ante las cámaras, se lo dedicó a San Fermín, patrono de su tierra, justo el día en que comenzaban los Sanfermines, el 6 de julio.

Y del lado de Argentina

En el lado argentino, la gran mayoría del plantel profesa la religión católica y algunos se declaran cristianos. El 75% de los jugadores lleva tatuada la fe en la piel: imágenes de Cristo, la Virgen, rosarios y cruces son los diseños más populares.

Los argentinos tienen en su camerino un altar con distintas devociones, siempre presidido por una imagen de la Virgen de Luján, Patrona del país, que —según varios medios— los acompaña desde hace unos 40 años.

El entrenador Lionel Scaloni es conocido por asistir a Misa junto a su familia. “Es una persona increíble, un hombre muy serio, asiste a la parroquia del Seminario, en Buenos Aires. Siente mucho la responsabilidad que tiene, y la ejerce no solo a través de sus habilidades futbolísticas, sino también en las culturales”, dijo el sacerdote Juan José Medina, capellán cercano a la selección, después del Mundial de Catar, en el que Argentina levantó la Copa tras ganar a Francia.

Lionel Messi, la figura indiscutible de la selección argentina, es católico. Celebra sus goles dedicándolos a Dios y no pierde oportunidad para agradecer al Señor por el don que dice haber recibido para jugar al fútbol y por todas las bendiciones que recibe de Él. Su tatuaje más icónico es el de Jesucristo en el brazo derecho.

Según diversos reportes de prensa, otros jugadores conocidos por su fe católica son Alexis Mac Allister; Lautaro Martínez —quien usa estampas de la Virgen de Luján dentro de las canilleras o espinilleras—; Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez. Estos dos últimos se hicieron virales por usar agua bendita y rezar antes de entrar al campo en partidos decisivos.

El altar de Argentina

Una de las imágenes más virales de este Mundial es la del altar que se instala en el camerino de la selección de Argentina en cada partido. Además de la prominente imagen de la Virgen de Luján, también se ve una imagen de la Virgen Desatanudos —una de las devociones más queridas por el Papa Francisco— y una estatua de San Expedito, uno de los santos más populares en el país sudamericano y patrono de las causas urgentes.

Como anécdota, la iglesia de Balvanera, en el barrio porteño de Once, donde San Expedito tiene una imagen muy venerada, amaneció repleta de banderas argentinas y de fieles tras el triunfo de Argentina en la final del Mundial de Catar 2022.

También se sabe que en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), donde entrena y concentra la Selección, existe una capilla dedicada a San Francisco de Asís, donde se ofrecen Misas y se celebran incluso funerales de figuras del fútbol.

En esta final del Mundial, España y Argentina se enfrentan por un trofeo, pero el partido será el corolario de un torneo en el que la fe tuvo un papel protagonista, incluso frente a las restricciones sobre las expresiones religiosas en el campo.

¿Quién no sueña con repetir esta fiesta en 2030?

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