El futbolista español Ferran Torres compartió un aspecto muy personal de su vida: siempre lleva una cruz y una imagen de la Virgen María. En un video publicado por la Selección Española, explicó por qué estos signos de fe son tan importantes para él.
En el séptimo episodio de la serie "Vlog del Mundial", que la Selección Española comparte en sus redes sociales, el delantero reflexionó sobre el significado de la fortaleza. Durante la conversación, explicó que esta virtud se cultiva con el tiempo y habló de la importancia de la resiliencia para afrontar tanto los desafíos deportivos como los personales.
En ese contexto, Torres compartió dos objetos que nunca faltan entre sus pertenencias:
"Tengo la cruz y una Virgen. Al final, creo que es algo que me da mucho apoyo, que me hace tener muchísima fe y, para mí, es algo muy importante".
Mientras pronuncia estas palabras, el video muestra una cadena dorada con una cruz y una medalla mariana colocadas sobre la camiseta número 7 del futbolista.
La publicación ha superado el millón de reproducciones y acumula más de 30 mil "me gusta" en Instagram. Además, el fragmento en el que Torres habla de su fe se ha viralizado en otras redes sociales, donde numerosos usuarios han expresado su admiración por el testimonio del jugador.
Entre los comentarios se pueden leer mensajes como:
“Que bonito que te encomiendes a nuestra madre María y a Dios nuestro Señor”.
“Con Dios y la Virgen Todo! sin su presencia en nuestra Vida Nada! Amén 🙏🏻 Fortaleza y Fé!🙏🏻”.
“Chapó! Si vamos de la mano de la Virgen María, llevamos la paz del corazón. Bendiciones 🙏🙏🙏❤️”.
Ferran Torres no es el único integrante de la Selección Española que ha compartido públicamente su fe durante el Mundial.
Antes de la semifinal de la Copa del Mundo 2026, el seleccionador Luis de la Fuente habló sobre su vida de oración.
"Yo le doy gracias todos los días. Cada día que me levanto digo: 'Otro día más que puedo disfrutar de la vida'", expresó.
El técnico explicó que sus oraciones no están dirigidas a pedir una victoria en el terreno de juego, sino a dar gracias a Dios por los dones recibidos y pedir salud para seguir entregando lo mejor de sí.
