La entrada a Jerusalén no era el triunfo de Cristo como se creía
Para muchos en aquel entonces la entrada de Cristo a Jerusalén, sentado en un asno, acompañado de un séquito con palmas, y llamado “Hijo de David”, era el triunfo sobre los fariseos, la llegada del Gran Salvador que instauraría al pueblo judío como el único en el mundo. Pero realmente...
