El poderoso legado de San Juan Pablo II sigue inspirando tanto a católicos como a no católicos. Muchos de nosotros recordamos momentos clave de su pontificado, incluyendo los últimos instantes de su vida terrenal.  

¿Recuerdas dónde estabas cuando escuchaste la noticia del fallecimiento del Papa Juan Pablo II?

La última aparición pública del Papa Juan Pablo II fue el 30 de marzo de 2005. Estaba en silla de ruedas y no podía hablar. Su salud se había deteriorado rápidamente debido al Parkinson y otras complicaciones.

A pesar de estos desafíos físicos, San Juan Pablo II continuó haciendo apariciones públicas con regularidad. Este valiente gesto permitió al público ser testigo de cómo, quién en su momento fue el joven y enérgico Karol Wojtyła, abrazaba su cruz de sufrimiento con gracia.

San Juan Pablo II falleció en la tarde del 2 de abril de 2005.  

Durante las últimas horas de la vida de San Juan Pablo II en la tierra, el Santo Padre encarnó aún más la enseñanza católica sobre el sufrimiento redentor.

En la noche de su muerte, se celebró la Misa del Domingo de la Divina Misericordia en su apartamento privado. Juan Pablo II recibió a Nuestro Señor en la Eucaristía y los últimos ritos.  

Poco antes de partir, San Juan Pablo II pronunció sus últimas palabras:  

“Déjame ir a la Casa del Padre”

Miles de peregrinos de todo el mundo hicieron vigilia fuera de su apartamento en el Vaticano durante sus últimas horas. Ellos rezaban y cantaban himnos.  

A las 9:37 p.m., el cardenal Giovanni Battista anunció la muerte del Papa a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro con las palabras:  

"Nuestro amadísimo Santo Padre Juan Pablo II ha regresado a la Casa del Padre”.  
"Que nuestro silencio orante acompañe estos primeros momentos del Santo Padre Juan Pablo II con Cristo en el Cielo”.

Su fallecimiento ocurrió durante las Primeras Vísperas del Domingo de la Divina Misericordia, una fiesta que él mismo había instituido. Muchos vieron en esto un profundo significado espiritual.  

El periodista Joaquín Navarro-Valls ofreció una vistazo a los últimos momentos del santo:  

"La primera oración que se recitó en la habitación en el momento de su muerte no fue la oración habitual de la Iglesia por la salvación del alma. No, fue una oración de gratitud. Naturalmente, no por su muerte, sino por la riqueza de su vida, que llegó a su fin en ese momento histórico".  

En lugar de oraciones tradicionales por los difuntos, la multitud reunida bajo su ventana entonó el Te Deum, en acción de gracias por su vida, como si desde ese instante se reconociera su santidad.  

San Juan Pablo II fue Papa desde 1978 hasta su fallecimiento en 2005. A lo largo de su pontificado, habló de muchos temas.  

Puedes encontrar algunas de mis frases de sabiduría favoritas de este gran santo AQUÍ.

La Reacción del Mundo ante la Muerte de San Juan Pablo II  

El Dr. Paul Kengor, autor de “Un Papa y un presidente: Juan Pablo II, Ronald Reagan y la extraordinaria historia no contada del siglo XX”, explicó el impacto global de su partida.  

Celebrando el 20° Aniversario de la Muerte de San Juan Pablo II  

EWTN ha preparado el especial "Historias no contadas de San Juan Pablo II: 20 años después de su partida" para conmemorar su legado.

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