Nuestra fe católica está entrelazada con la cultura popular en todos los ámbitos de la vida: ¡desde la moda y el cine hasta los cómics! Un ejemplo es Matt Murdock, el héroe de cómics conocido como Daredevil, quien fue criado en la fe católica irlandesa por unas religiosas en un orfanato de Hell’s Kitchen, en Nueva York. En sus historias aparecen con frecuencia temas como la culpa, la confesión y la oración, así como su firme convicción moral de no matar.
Otro ejemplo es Kurt Wagner, uno de los icónicos X-Men, conocido como Nightcrawler. Este mutante de origen bávaro es un católico devoto que suele rezar el Rosario en alemán y encuentra refugio en las iglesias.
Sin embargo, no hablamos de personajes ficticios creados por Stan Lee, sino de santos católicos de la vida real cuyas historias llegaron a las páginas de Marvel durante el auge de los cómics en Estados Unidos, en la década de 1980. ¡Una época de mucho fijador para el cabello, calentadores para las piernas, colores neón y, por supuesto, ¡muchísimos cómics!
San Francisco de Asís

Este año se conmemora el 800.º aniversario de la muerte de San Francisco de Asís, ocasión que el Papa León XIV declaró Año Jubilar Franciscano. Y, mientras este año jubilar llega a su fin, vale la pena destacar una coincidencia providencial: ¡en 1982 se celebró el 800.º aniversario del nacimiento del santo y, para conmemorar la ocasión, Marvel publicó un cómic dedicado a su vida!
La idea surgió del Padre Campion Lally, un sacerdote que vivía en Tokio y que se acercó a Gene Pelc, representante de Marvel, para proponerle llevar la historia de San Francisco a lectores más allá del ámbito de la Iglesia. Su misión era “sacar a San Francisco de la pileta de los jardines”, en alusión a las estatuas del santo que suelen adornar estos espacios.
A Stan Lee le gustó la idea, pero había que convencer a los directivos de Marvel. El interés de la editorial católica Paulist Press en comprar 250.000 ejemplares contribuyó a obtener su aprobación. Luego, la guionista de Marvel Mary Jo Duffy trabajó junto al franciscano Padre Roy Gasnick para plasmar la vida del santo en las páginas del cómic.
Entonces, los artistas de Marvel hicieron su magia y crearon el cómic titulado Francis: Brother of the Universe, que llegó a las tiendas en septiembre de 1980. La publicación fue un éxito tanto de crítica como de ventas: ¡se vendieron más de un millón de ejemplares!
San Juan Pablo II

Un año después, en 1981, el Papa Juan Pablo II llegó a Japón, convirtiéndose en el primer Pontífice en visitar el país.
“La visita del Papa entusiasmó a Pelc, quien todavía disfrutaba del éxito del cómic sobre San Francisco. Entonces comenzó a explorar la posibilidad de producir otro cómic de temática religiosa para Marvel”, explica EWTN News.
El cómic fue escrito por Steven Grant, un joven guionista independiente que trabajaba para Marvel en Nueva York.
Durante la producción, el equipo de Marvel tuvo que superar numerosos obstáculos. Uno de ellos fue el atentado contra la vida del Santo Padre en 1981.
La convulsión política que atravesaba Polonia en aquel momento también dificultó la comunicación con su enlace, el Padre Mieczysław Maliński, amigo de Juan Pablo II y asesor para la historia.
Sin embargo, en 1982, el cómic llegó a las librerías.
La publicación, titulada The Life of Pope John Paul II (La vida del Papa Juan Pablo II), narraba la historia de Karol Wojtyła desde su infancia en Polonia hasta su elección como Papa, e incluía el atentado de 1981 que estuvo a punto de costarle la vida. En aquella época, el cómic acercó a los lectores la historia de un Pontífice contemporáneo a través de la narrativa dramática y las ilustraciones a todo color características de Marvel.
Fue otro gran éxito: ¡vendió millones de ejemplares en todo el mundo!
Santa Teresa de Calcuta

Tras el éxito de sus cómics dedicados a destacadas figuras católicas, Marvel presentó en 1984 a una nueva protagonista: la Madre Teresa de Calcuta.
Este cómic de 52 páginas relataba la historia real de la santa: desde su infancia en Skopie y su vocación a la vida religiosa, pasando por su etapa con las Hermanas de Loreto, hasta su labor en Calcuta al servicio de los pobres y los enfermos, su atención a los leprosos y la concesión del Premio Nobel de la Paz en 1979.
Según Los Angeles Times, para 1987 ya se habían vendido aproximadamente 350.000 ejemplares.
Marvel también llevó a sus cómics a otros santos católicos, como el apóstol San Pablo.
Aunque los años 80 quedaron atrás, hay algo que sigue vigente: ¡no todos los héroes llevan capa! Algunos visten hábitos religiosos, sotanas o incluso de blanco papal.
Estos santos no necesitaron arañas radioactivas ni sueros de supersoldado para cambiar el mundo. Sus historias nos recuerdan que la mayor aventura consiste en responder a la llamada de Dios a la santidad.
