La oración es esencial para conocer la voluntad de Dios en nuestras vidas y qué mejor si estamos en presencia del Santísimo Sacramento. Si te cuesta concentrarte, la letra de estas canciones pueden ser una buena base para enriquecer este momento con Jesús.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos recuerda que:

“En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía están ‘contenidos verdadera, real y substancialmente el Cuerpo y la Sangre junto con el alma y la divinidad de nuestro Señor Jesucristo, y, por consiguiente, Cristo entero’” (CIC 1374)

Por ello, tener un momento de oración frente a Jesús Eucaristía es ideal para dirigir nuestros pensamientos hacia Dios y agradecer por todas las bendiciones que recibimos.

Sin embargo, las preocupaciones de la vida diaria y los pendientes que dejamos en el trabajo o con la familia pueden quitarnos la paz y evitar que nuestra mente esté centrada en hablar con Dios.

Por ello, Catholic Link recomendó 5 canciones para entrar en espíritu de oración y cuyas letras nos dan un potente mensaje que podemos meditar.

1. Pange, Lingua Gloriosi

Letra en español:

Canta, lengua, el misterio del Cuerpo glorioso
y de la Sangre preciosa que el Rey de las naciones,
fruto de un vientre generoso,
derramó como rescate del mundo.

La noche de la última cena,
recostado a la mesa con los Apóstoles,
cumplidas las reglas sobre la comida legal,
se da, con sus propias manos, a sí mismo,
como alimento para los Doce.

El Verbo hecho carne convierte con su palabra
el pan verdadero con su carne,
y el vino puro se convierte en la sangre de Cristo.
Y aunque fallan los sentidos, basta la sola fe
para confirmar al corazón recto en esa verdad.

Adoremos el Sacramento que el Padre nos dio.
La antigua figura ceda el puesto al nuevo rito.
La fe supla la incapacidad de los sentidos.

Al Padre y al Hijo, gloria y alabanza,
salud, honor, poder y bendición.
Gloria igual a quien de ambos procede.
Amén.

(Fuente)

2. Adoro te devote

Letra en español:

Te adoro con devoción, Dios escondido,
que estás aquí verdaderamente, oculto bajo estas apariencias.
A Ti se somete mi corazón por completo,
pues al contemplarte cae rendido totalmente.

Al juzgar de Ti, se equivocan la vista, el tacto, el gusto;
pero basta el oído para creer con firmeza.
Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.

En la Cruz se escondía sólo la Divinidad,
pero aquí se esconde también la Humanidad.
Sin embargo, creyendo y confesando ambas cosas,
pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomás,
mas como él te llamo: “Dios Mío”.
Haz que siempre crea más en Ti,
que espere más en Ti, y que te ame cada día más.

¡Oh Memorial de la muerte del Señor!
Pan vivo que das vida al hombre:
concede a mi alma que viva de Ti
y que siempre saboree tu dulzura.

Oh Señor Jesús, Pelícano bueno,
límpiame a mí, inmundo, con tu Sangre,
de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.

Oh Jesús, a quien ahora contemplo entre velos,
te ruego que se cumpla lo que tanto ansío:
que al mirar tu rostro cara a cara,
sea eternamente feliz con la visión de tu gloria.
Amén.

3. Cuando estás en el altar

Letra:

Cuando estás en el altar, el cielo baja a la tierra,
los ángeles y santos te adoran sin cesar.

Por la fe, sé que es verdad,
aunque fallen los sentidos
eres Tú en el Pan y el Vino
cuando estás en el altar.

Bendito y alabado sea Jesús en el altar,
admirable sacramento, alimento celestial.

Bendito y alabado Dios eterno e inmortal.
Aquí estás, mi Dios, mi todo
en el pan angelical.

Cuando estás en el altar
Dios y hombre, todo entero,
aquí están tu Cuerpo y Sangre,
tu Alma y tu Divinidad.

Con dulzura y suavidad
en la paz y en el silencio,
nos transforma tu presencia
cuando estás en el altar.

Bendito y alabado sea Jesús en el altar,
admirable sacramento, alimento celestial.

Bendito y alabado Dios eterno e inmortal.
Aquí estás, mi Dios, mi todo
en el pan angelical.

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.

Yo creo, Jesús mío, que estás en el altar,
oculto en la hostia te vengo a adorar.

Bendito y alabado sea Jesús en el altar,
admirable sacramento, alimento celestial.

Bendito y alabado Dios eterno e inmortal.
Aquí estás, mi Dios, mi todo
en el pan angelical.

4. Tomad, Comed

Letra:

Quiero alcanzar el cielo con tus pasos.
Quiero abrazar la vida con tus manos.
Decir al mundo con tu voz hasta morir,
que todo un cielo es solo para mí.

Quiero estrenar mis ojos en tus brazos.
Quiero besar el suelo con tus labios.
Borrar la noche y dar a la herida cicatriz.
Quiero empezar de nuevo, solo en ti.

Tomad, comed,
Me entrego por amor hasta el final.
Tomad, bebed,
el cielo entero sabe a vino y pan.

Quiero pisar tu huella en cada espacio.
Quiero buscar, mirarte en todos lados.
Perder la vida hoy y ganarla toda en ti,
quiero empezar y terminar por ti.

Tomad, comed,
Me entrego por amor hasta el final.
Tomad, bebed,
el cielo entero sabe a vino y pan.

5. Yo te adoro

Letra:

He podido comprender
que sólo con tu poder
puedo las pruebas vencer, Señor.

Y tú siempre has sido fiel,
me has sabido sostener.
Tu brazo me ha dado fuerzas, mi Dios.

Cuando fijas tu mirada,
puedo ver con claridad
que no hay nada en el camino,
que me impida continuar.

Y yo te adoro,
yo te doy toda mi vida.

Te entrego todo
por entero y sin medida
desde el fondo de mi alma,
cada fibra de mi ser.

Y yo te exalto porque siempre has sido fiel.
Tú has sido fiel.

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