¿Dónde está enterrado San José? Esta es la pista que dio una famosa beata

Se dice que, en algún lugar de Belén, está enterrado el cuerpo de un hombre de más de dos mil años de edad. Todavía intacto e incorrupto, congelado en el tiempo. Y podría pertenecer a San José, esposo de María y padre adoptivo de Jesús.

Si esto es cierto, en medio de las dudas, faltas de fe e inmoralidades, este tremendo descubrimiento podría ser nuestro fénix. Pero, ¿de dónde vienen las pistas para desenterrar esta gema oculta?

Aquí radica el secreto: en las viejas y olvidadas visiones de la Beata Ana Catalina Emmerich (1774-1824), una mística alemana, que recibió los estigmas y es considerada una de las más grandes videntes en la historia de la Iglesia.

Solo unos pocos hombres siguieron el ataúd con Jesús y María; pero lo vi acompañado de ángeles y rodeado de luz. Los restos de José fueron luego retirados por los cristianos a Belén, y enterrados. Creo que todavía puedo verlo allí incorrupto“. Esto fue lo que narró la beata en uno de sus relatos.

Sus visiones sobre los momentos íntimos de la vida de la Sagrada Familia y los Santos son extraordinarios. A pesar de que Ana nunca visitó Tierra Santa durante su vida, los que han viajado allí a menudo se sorprenden por el asombroso parecido entre sus descripciones y la realidad.

Aunque Ana no podía escribir lo que había presenciado, debido a su pobre educación, se ganó el respeto de un distinguido poeta romántico alemán, Clemens Brentano, quien regularmente se sentaba al lado de su cama para transcribir sus increíbles relatos.

Él publicó estás visiones extraordinarias sobre la vida de Cristo en uno de sus libros más famosos “La Dolorosa Pasión de Nuestro Señor Jesucristo” (1883). El mismo libro que inspiró la película de Mel Gibson “La Pasión de Cristo”.

Entonces, ¿qué ocurrió con el cuerpo de San José?

En los Evangelios, no hay ni una palabra hablada de San José. Era un hombre de silencio y completa humildad. El sacerdote Paul de Mill (1824-1896) dijo una vez: “en un éxtasis, un santo ha visto intacto el cuerpo de San José en una tumba, cuyo sitio aún se desconoce. Cuanto más se honre al glorioso esposo de la Santísima Virgen, más pronto se realizará el hallazgo de su cuerpo, que será un día de gran alegría para la Iglesia .

Si las visiones de Ana han llevado a descubrimientos tan alucinantes en el conocimiento de la vida de Jesús, ¿qué nos hace pensar que el cuerpo incorrupto de San José no está esperando ser encontrado?

Este artículo fue publicado originalmente por ChurchPop.com en inglés y escrito por Georgette Bechara. Fue adaptado para su publicación en español.

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