4 Costumbres que quizá realizas en Navidad y Año Nuevo que no son Cristianas.

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12 uvas, Dominio público.

 

Primer Mandamiento.

«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. (Mt 22,37-38)

«Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, sólo a él darás culto» (Mt 4, 10).

El primer mandamiento pues, consiste, en amar a Dios sobre todas las cosas, por encima de la familia, los amigos, las cosas materiales, es decir por encima de nosotros mismos, estando así las cosas, sabemos que es el mandamiento más difícil de llevar. (Cfr. C.I.C 2084,2085,2086)

Y es por ello que cuando tú o yo comenzamos a poner nuestra “Fe” en otras “creencias” o “supersticiones” faltamos tristemente al primer mandamiento (Cfr. Ex 20,3 ss.) y en ocasiones nos desviamos por caminos desconocidos, como la nueva era, en la cual se mezcla de todo un poco: magia, brujería, hechicería, superstición, adivinación, etc. Etc.

¿Cómo podemos poner nuestra fe en un puño de uvas? ¿O en un par de calzoncillos de color? ¿O en un par de maletas supuestamente para que el año entrante viajemos mucho? ¿Cómo se le llama a todo esto? Se le llama “superstición” y los hijos de Dios no debemos ser “supersticiosos”, por el contario debemos confiar en la voluntad del Padre. (Cfr. Lc 22,42)

No debemos ser católicos supersticiosos.

“Que no haya entre ustedes nadie que inmole en el fuego a su hijo o a su hija, ni practique la adivinación, la astrología, la magia o la hechicería. Tampoco hará ningún encantador, ni consultor de espectros o de espíritus, ni evocador de muertos. Porque todo el que practica estas cosas es abominable al Señor, tu Dios, y por causa de estas abominaciones. Él desposeerá a esos pueblos delante de ti”. (Deu 18,10-12)

1.- 12 uvas, 12 deseos.

Las doce uvas “de la suerte” comenzaron a tomarse de manera masiva en España en la Nochevieja de 1909, debido a un excedente de la cosecha en Alicante. Sin embargo, ya en el siglo XIX existía la costumbre entre los burgueses españoles de comer uvas y brindar con champán para despedir el año.

En México se le dio un sentido supersticioso al creer que al comer 12 uvas a las 12 de la noche el día 31 de diciembre, si alguien pide 12 deseos estos se cumplirían durante el año entrante.

Nosotros como cristianos no creemos en la suerte ni pedimos deseos. Creemos en las bendiciones de Dios, y en cuanto a la “suerte” creemos más bien en la voluntad del Padre. (Cfr. Lc 22,42)

2.- Ropa interior de color, o al revés.

En México se tiene la extraña “creencia” de que dependiendo el color de ropa interior que vistas, tendrás fortuna o éxito el año entrante. Como mencionamos al inicio de este post, nosotros no somos supersticiosos ya que al poner nuestra confianza en un par de calzoncillos estamos haciendo a un lado a nuestro creador; es decir, faltaríamos al primer mandamiento. (Cfr. Mt 22,37-38)

Así que este año que está por iniciar, más que preocuparte por el color de tu ropa interior, date un recorrido por tu alma, y realiza un exhaustivo examen de conciencia, y reconcíliate con tu Dios, y enfócate en lo que eres en realidad, un hijo de Dios, así pondrás tu confianza en Él, y solo en Él, y no en cosas materiales o “amuletos”.

3.- Sacar las maletas de casa.

Otra extraña costumbre en Mexico es sacar las maletas de casa el día 31 de diciembre con la creencia de que el año siguiente tendrás muchos viajes por diferentes ciudades.

Bueno, volvemos a lo mismo: superstición. La mayoría de las personas que realizan estas prácticas ni siquiera conocen su origen. Solo lo realizan por que la amiga o la comadre, o la sexóloga de la televisión nos lo ha recomendado. Pura superstición y creencias anti-cristianas. (Cfr. Deu 18,10-12)

4.- Barrer a media noche.

Esta otra creencia consiste en ponerse a barrer exactamente a las 12 de la noche el día 31 de diciembre. Esto para sacar todas las “malas vibras” que se acumularon durante el año; la idea es expulsar todo lo malo y negativo del hogar.

Eso es dar lugar a una falsa religiosidad. ¡Por favor! Si decimos ser verdaderos cristianos católicos, dejemos de practicar estas cosas sin sentido que se han ido transmitiendo de generación en generación. Es tiempo de poner un alto y de comenzar a vivir como verdaderos y auténticos hijos de Dios. No mezclemos nuestra Fe con la “superstición” , “las malas vibras”, “los chacras” u otro montón de tonterías.

Este año que está por iniciar hazte esta pregunta ¿Soy o no soy Cristiano Católico? Si tu respuesta es sí, felicidades, pero debes cambiar de una buena vez este tipo de prácticas para que puedas convertirte en un autentico hijo de Dios.

Dios les bendiga siempre, y Maria Santísima los proteja de todo mal, a ustedes y a toda su familia, felices fiestas.

Fuente: Alberto Martin Ventura Grajeda. Map.

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