Las intensas lluvias que azotaron el estado brasileño de Minas Gerais han movilizado de inmediato a la Iglesia. En un gesto de solidaridad, sacerdotes interrumpieron su retiro espiritual para regresar a sus comunidades y asistir a las víctimas de las devastadoras inundaciones.

Los sacerdotes del municipio de Ubá dejaron la mañana del 24 de febrero el retiro espiritual del clero de la Diócesis de Leopoldina, para volver a la ciudad y ayudar a los afectados por el fuerte temporal que ha dejado siete muertos y dos personas desaparecidas.

La tormenta no solo afectó Ubá, sino que también golpeó la cercana Juiz de Fora, donde el balance es aún más dramático: al menos 14 fallecidos y cerca de 440 personas sin hogar, según datos oficiales.

El obispo de Leopoldina, Edson Oriolo, explicó que la decisión fue tomada “debido a la situación de nuestros fieles en Ubá a causa de la lluvia".

"Estamos en espíritu de solidaridad. Todos los sacerdotes de la foranía van ahora a la ciudad para ayudar a tantas personas”.

En un video publicado en las redes sociales de la diócesis, el prelado reiteró:

“Queremos ser solidarios con las personas de la ciudad de Ubá y también con las ciudades vecinas”. Añadió que los sacerdotes buscan “ser una referencia y ayudar a tantos hermanos y fieles que están viviendo un momento de dolor y sufrimiento”.

La municipalidad de Ubá decretó estado de calamidad pública. En un comunicado informó que en aproximadamente tres horas y media cayeron 170 milímetros de lluvia, “provocando la mayor inundación de los últimos años y daños severos en varias regiones”.

Mientras tanto, la diócesis de Leopoldina comunicó que los demás sacerdotes continuarán el retiro espiritual en oración “por el bien de todos” y pidió a los fieles pedir a la Virgen del Santísimo Rosario por su intercesión en favor de quienes han perdido sus hogares.

Entre el barro y la devastación, los sacerdotes quieren recordar a los fieles que no están solos: la caridad se vuelve presencia, y la fe, consuelo vivo en las horas más oscuras.

Comparte