El arzobispo Fulton Sheen fue un “influencer católico” antes de que los influencers siquiera existieran.

Estrella de la televisión y ganador de un premio Emmy, fue pionero en la evangelización católica a través de los medios de comunicación durante la “era dorada de la TV”, y bien podría convertirse en el futuro santo patrono de los creadores de contenido católico.

En las décadas de 1950 y 1960, el arzobispo Sheen fue uno de los nombres más importantes de la televisión en horario estelar, y su programa es citado con frecuencia como la serie religiosa más vista de la historia. Semana tras semana, su catequesis alcanzaba a un estimado de entre 10 y 30 millones de espectadores. Su causa de santidad incluso destaca la “nueva evangelización a través de los medios de comunicación” como una parte clave de su camino hacia la santidad.

Te dejamos 12 datos que debes saber sobre el arzobispo Fulton Sheen:

1) Su nombre de nacimiento no era Fulton.

Fue bautizado como Peter John Sheen en 1895 en El Paso, Illinois (Estados Unidos); “Fulton” era el apellido de soltera de su madre y con el tiempo se convirtió en el nombre por el que el mundo lo conocería. Nació el 8 de mayo de 1895, siendo el mayor de cuatro hijos de Newton y Delia (Fulton) Sheen, en una granja cerca de El Paso. Creció en una pequeña familia agrícola y llegó a convertirse en uno de los predicadores católicos más escuchados del mundo.

2) El obispo católico que venció a Hollywood con un Emmy.

El arzobispo Sheen será el primer obispo católico nacido en Estados Unidos en ser beatificado — ¡y la primera persona ganadora de un Emmy en llegar a los altares! En 1953, ganó este premio a la “Mejor Personalidad de Televisión” por su innovador programa Life Is Worth Living (Vale la pena vivir), superando a algunas de las mayores figuras del entretenimiento de la época. Y, fiel a su estilo, mantuvo su característico sentido del humor al decir que quería agradecer a sus “guionistas”: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

3) La radio lo convirtió en una voz nacional.

Antes de la televisión, el arzobispo Sheen alcanzó a millones a través del programa radial The Catholic Hour (La hora católica), que comenzó en 1930 y condujo durante años. Este espacio lo convirtió en un guía espiritual presente en millones de hogares de Estados Unidos.

4) Un genio de la teología antes de ser una “celebridad de la televisión”.

Ordenado sacerdote de la diócesis de Peoria en 1919, fue un intelectual brillante que utilizó su formación para llevar a las personas a la fe. Obtuvo títulos avanzados en filosofía y teología, continuó sus estudios en Europa y luego enseñó filosofía y teología en la Universidad Católica de América. Recibió un doctorado en filosofía en Bélgica y fue galardonado con el prestigioso Premio Cardenal Mercier por su trabajo.

5) Ayudó a inventar la “evangelización católica en los medios” tal como la conocemos.

En la radio y luego en la televisión, Sheen mostró cómo los medios modernos podían utilizarse para predicar el Evangelio, convirtiéndose en un verdadero pionero de la “nueva evangelización” décadas antes de que esa expresión se hiciera popular.

Como sacerdote de la diócesis de Peoria, luego obispo auxiliar en Nueva York y finalmente obispo de Rochester, integró su predicación, su labor pastoral y su apostolado en los medios, demostrando cómo un obispo puede pastorear a su rebaño no solo en una diócesis geográfica, sino también a través de las ondas radiales y televisivas, llegando a millones de personas en todo el mundo.

6) Su programa “Life Is Worth Living” se convirtió en un fenómeno de audiencia.

En la década de 1950, Sheen condujo Life Is Worth Living (1951–1957), un programa semanal de televisión que combinaba teología, filosofía y temas de actualidad con su característica pizarra y su capa. Rápidamente se convirtió en uno de los programas más populares de la pantalla, no solo entre los espacios religiosos, sino en toda la televisión en horario estelar.

7) Usó los medios para lograr conversiones, no fans.

Su objetivo siempre fue la conversión y la santidad, no la fama. Hay numerosos testimonios de conversiones de personas conocidas y de almas sencillas cuyas vidas cambiaron tras encontrarse con la predicación de Sheen. Fue instrumento en la conversión o el regreso a la fe católica de decenas de miles de personas, incluidas figuras destacadas como Bella Dodd, Clare Boothe Luce y Louis Budenz.

8) Hizo “cool” la pizarra antes de los pizarrones de YouTube.

En Life Is Worth Living, Sheen hablaba directamente a la cámara sobre la fe, la cultura y la moral, usando únicamente una pizarra y su capa, y lograba audiencias de hasta 30 millones de espectadores por semana, la mayoría de ellos no católicos.

9) Recaudó millones de dólares para las misiones.

En 1958, Sheen se convirtió en director nacional de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, coordinando el apoyo misionero en todo Estados Unidos. Este fue uno de los roles que más amó, pues utilizó su plataforma para recaudar fondos y generar conciencia sobre las misiones en todo el mundo. Durante 16 años recaudó dinero que sostuvo la labor misionera a nivel global, ayudando a que innumerables personas encontraran a Cristo y a su Iglesia.

10) Apodó a la Virgen María “Nuestra Señora de la Televisión”.

Su devoción mariana era central: su lema episcopal era “A Jesús por María”, apodó la estatua de la Virgen con el Niño en su set televisivo “Nuestra Señora de la Televisión” y realizó frecuentes peregrinaciones a Lourdes.

11) G.K. Chesterton escribió la introducción de su primer libro.

Intelectualmente, Sheen estuvo profundamente marcado por G.K. Chesterton, a quien consideraba la mayor influencia en su escritura. Chesterton redactó la introducción de su primer libro, God and Intelligence in Modern Philosophy (Dios y la inteligencia en la filosofía moderna), y Sheen cultivó a lo largo de su vida una cultura enciclopédica, que incluía un profundo amor por la poesía.

12) Su causa de santidad cuenta con un milagro, y la Santa Sede confirmó su beatificación tras una pausa de seis años.

En 2012, el Vaticano declaró a Fulton Sheen “Venerable”, reconociendo que vivió heroicamente las virtudes cristianas. En 2019, el Papa Francisco aprobó un milagro atribuido a su intercesión: la recuperación médicamente inexplicable de James Fulton Engstrom, un bebé que había nacido sin vida.

Esta curación abrió el camino para su beatificación, pero la ceremonia —prevista originalmente para el 21 de diciembre de 2019— fue postergada mientras se revisaban cuestiones relacionadas con su tiempo en Rochester. La Santa Sede confirmó el 9 de febrero de 2026 que su causa de beatificación puede avanzar oficialmente.

Fulton Sheen nos muestra que los medios de comunicación y la santidad pueden ir de la mano: un obispo que entró en el centro de la atención pública no para buscar fama, sino para predicar que la vida en Cristo realmente vale la pena vivirla.

Futuro beato Fulton Sheen, ¡ruega por nosotros!

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