¡A muchos de nosotros nos encantan los dulces!

Por eso, probablemente te de mucho gusto saber que existe un delicioso postre español que lleva el nombre de un Papa y fue creado por un devoto de la Santísima Virgen María. Sí, estamos hablando del pionono.

Esta es su peculiar historia

Ceferino Isla González fue un repostero que en el año 1897 estableció una pastelería en la Calle Real de Santa Fe en Granada, España. Ceferino también era católico y muy devoto de la Santísima Virgen María, por eso estaba muy agradecido con el Papa Pío IX, quien en 1854 proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

Papa Pío IX. Créditos: Dominio público.

Como sabemos, este dogma afirma que la Santísima Virgen María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción, no por mérito propio, sino por una gracia especial de Dios, en vista de su misión única: ser la Madre de nuestro Señor Jesucristo.

Movido por esta devoción mariana, Ceferino decidió crear un postre en homenaje al ya fallecido Papa Pío IX, cuyo nombre en italiano se lee “Pío Nono”. El dulce debía evocar la figura del Pontífice, por lo que ideó un pequeño pastel cilíndrico, cubierto con una delicada canastilla blanca, que recuerda la sotana papal, y coronado con crema azucarada sobre el bizcocho, semejando el solideo que llevan los Papas.

Piononos vendidos en una pastelería en Valladolid (España). Créditos: Wikimedia Commons MiguelAlanCS (CC BY-SA 4.0).

Así nació el Pío Nono, que con el paso del tiempo sería conocido popularmente como pionono.

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