¿Tienes que dar un examen pronto? Existe una oración que ha acompañado a generaciones de estudiantes en momentos decisivos. Escrita por Santo Tomás de Aquino, esta oración nos ayuda a pedir la ayuda de Dios y nos recuerda que la inteligencia es un don.

Cuando estamos por rendir una prueba o tenemos que estudiar, es normal sentir estrés o notar que nos distraemos con facilidad. En esos momentos de dificultad, podemos recurrir a Dios y pedir su ayuda.

El padre Álvaro Serrano Bayán compartió en sus redes sociales que hay una oración con más de 800 años que viene ayudando a los estudiantes antes de dar un examen.

“La escribió el tipo más inteligente de la historia de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, doctor de la Iglesia, filósofo, teólogo. Escribió la Suma Teológica, 3500 páginas que siguen siendo la base de la teología católica”.

El sacerdote señaló que este santo sabía algo que muchos olvidan: : “la inteligencia sin humildad no sirve de nada y que estudiar es también un acto espiritual”. Por eso, recurría a Dios antes de cada rato de estudio.

Para ello, rezaba esta oración para “pedir claridad mental, para entender lo complejo, para que Dios guiara su mente”. 

“Esa oración es ideal para rezar si tienes exámenes en unos días o sientes que tu cabeza no da para más”.

El padre Serrano indicó que rezar esta oración no es buscar una respuesta mágica, sino que ayuda porque “recuerda que tu inteligencia es un don y que hasta uno de los hombres más inteligentes de la historia necesitaba la ayuda de Dios”.

“Recuerda: estudia como si todo dependiera de ti, pero reza como si todo dependiera de Dios”.

Oración para estudiar de Santo Tomás de Aquino

Oh inefable Creador nuestro,
altísimo principio y fuente verdadera de luz y sabiduría,
dígnate infundir el rayo de tu claridad
sobre las tinieblas de mi inteligencia,
removiendo la doble oscuridad con la que nací:
la del pecado y la ignorancia.

¡Tú, que haces elocuentes las lenguas de los pequeños,
instruye la mía, e infunde en mis labios la gracia de tu bendición!
Dame agudeza para entender, capacidad para retener,
método y facilidad para atender, sutileza para interpretar
y gracia abundante para hablar.

Dame acierto al empezar, dirección al progresar y perfección al acabar
¡Oh Señor! Dios y hombre verdadero, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amen.

Si tienes un examen, recuerda esta oración para estudiar de Santo Tomás de Aquino.

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