¿Jesús realmente murió en esta fecha, o se trata solo de una afirmación viral?

Este año, el Viernes Santo cae el 3 de abril, y las redes sociales se han llenado de publicaciones que aseguran: “¡Este es el día y la hora exactos en que murió Jesús!”.

Ante esto, muchos católicos se preguntan si se trata de un dato histórico confiable o simplemente de una suposición.

El apologista católico Jimmy Akin ha realizado un fascinante “trabajo detectivesco bíblico” y sostiene que es posible acercarse bastante a una respuesta. Según su análisis, propone que Jesús probablemente murió alrededor de las 3:00 p.m. del viernes 3 de abril del año 33 d. C.

Akin desarrolló esta hipótesis en un artículo publicado en 2013 en el National Catholic Register. A continuación, te presentamos un resumen claro y sencillo de cómo llega a esa conclusión —y por qué también debemos ser humildes respecto a lo que podemos y no podemos saber con certeza.

Entonces… ¿podemos realmente precisar el día exacto en que murió Jesús?

Lejos de proponer una fecha al azar, Akin reúne diversas “pistas” históricas y bíblicas:

1. El sumo sacerdote: Caifás

Los Evangelios dicen que Jesús fue condenado cuando el sumo sacerdote era Caifás (Mateo 26, 3-4; Juan 11, 49-53). Las fuentes históricas sitúan el período de Caifás como sumo sacerdote entre los años 18 y 36 d. C. Por lo tanto, la crucifixión debió ocurrir dentro de ese rango.

2. El gobernador romano: Poncio Pilato

Los cuatro Evangelios coinciden en que Poncio Pilato ordenó la crucifixión de Jesús (ver Mateo 27, Marcos 15, Lucas 23, Juan 19). Pilato gobernó Judea entre los años 26 y 36 d. C., lo que reduce aún más el margen de tiempo.

3. El “año quince de Tiberio”

El Evangelio de Lucas afirma que Juan el Bautista comenzó a predicar “en el año quince del reinado del emperador Tiberio” (Lucas 3, 1-2), una fecha que corresponde aproximadamente al año 29 d. C. Dado que Jesús inició su ministerio después de Juan, su muerte debió ocurrir entre los años 29 y 36 d. C.

4. Una crucifixión en viernes

Los Evangelios dicen que Jesús murió en el “día de la preparación”, es decir, la víspera del sábado (Marcos 15, 42; Lucas 23, 54). En la práctica judía, esto corresponde al viernes, cuando se prepara todo para el descanso sabático.

5. Un viernes en Pascua

Los relatos de la Pasión vinculan la muerte de Jesús con la Pascua (Mateo 26, 2; Marcos 14, 1; Lucas 22, 1; Juan 18, 39). Al alinear el calendario judío con datos astronómicos entre los años 29 y 36 d. C., solo algunos años coinciden con una Pascua que inicia el viernes por la noche. Esto reduce las opciones más probables al 7 de abril del año 30 o al 3 de abril del año 33.

6. Tres Pascuas en el Evangelio de Juan

El Evangelio de Juan menciona tres Pascuas distintas durante el ministerio de Jesús (Juan 2, 13; 6, 4; 11, 55), lo que sugiere una duración de al menos un poco más de dos años. Si el ministerio de Jesús comenzó alrededor del año 29 d. C., ese cronograma no encaja bien con una crucifixión en el año 30, por lo que el año 33 resulta mucho más coherente.

7. “La hora novena”

Mateo, Marcos y Lucas señalan que Jesús murió hacia “la hora novena” (Mateo 27, 45-50; Marcos 15, 34-37; Lucas 23, 44-46), lo que corresponde aproximadamente a las 3:00 p.m. según nuestra forma actual de medir el tiempo.

Al integrar todos estos elementos, Akin concluye que la fecha más probable sería alrededor de las 3:00 p. m. del viernes 3 de abril del año 33 d. C.

¿Qué significa esto para este Viernes Santo?

Cuando el Viernes Santo cae el 3 de abril —como ocurre este año— es comprensible que la gente se emocione y publique cosas como: “¡Este es el día histórico exacto en que murió Jesús!”.

La idea es poderosa: la misma fecha, el mismo día de la semana, la misma hora en que Jesús entregó su vida por nosotros. Hace que el misterio de la Pasión se sienta muy cercano y real.

Pero conviene recordar algunas cosas:

  • La Iglesia no define esta fecha como un dogma. Se trata de una hipótesis histórica sólida, pero no de un artículo de fe.
  • Los estudiosos pueden —y de hecho lo hacen— discrepar sobre el año y el día exactos, aunque el año 33 d. C. tenga muy buenos argumentos a su favor.
  • El poder salvador de la Cruz no depende de que conozcamos la fecha con precisión matemática.

¿Por qué importa este “trabajo detectivesco bíblico”?

Aunque no podamos tener una certeza absoluta hasta el último segundo, este tipo de investigación es increíblemente alentadora:

  • Nos recuerda que la muerte de Jesús no es un mito ni una leyenda vaga.
  • Ocurrió en una ciudad real, bajo autoridades históricas reales, en un momento concreto.
  • Nuestra fe está arraigada en la historia: en hechos, nombres, lugares y tiempos.

Así que, mientras se acerca el 3 de abril, puedes sostener dos verdades al mismo tiempo:

Hay razones serias para pensar que Jesús probablemente murió alrededor de las 3:00 p.m. de un viernes muy similar a este.

La realidad más profunda que celebramos no es una fecha en el calendario, sino el amor de un Salvador real que murió y resucitó por ti.

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