De abogado en Francia a cardenal en Argelia, el Cardenal Jean-Paul Vesco ha recorrido un camino poco común, marcado por una pasión que nunca dejó atrás: correr maratones.
Si su nombre te suena, quizá sea por un video que se volvió viral en redes sociales: bajo la lluvia, esperaba con entusiasmo la llegada del Papa León XIV a la Basílica de Nuestra Señora de África, durante su esperado viaje papal a Argelia.
Pero la historia de este arzobispo guarda otro detalle llamativo. En el mundo del atletismo es conocido como el “sacerdote maratonista”.
Nacido en Lyon el 10 de marzo de 1962, Vesco ejerció como abogado en París durante la primera etapa de su vida. Sin embargo, en 1996 dio un giro decisivo al ingresar en la Orden de los Dominicos, y en 2001 fue ordenado sacerdote.
“Antes de ser sacerdote era abogado. Entré en la Iglesia cuando tenía 33 años”, contó a Serena Curci de La Repubblica.
Desde 2021 es arzobispo metropolitano de Argel. Fue creado cardenal en el consistorio del 7 de diciembre de 2024 y, desde febrero de 2025, se desempeña como vicepresidente de la Conferencia Episcopal regional del Norte de África.
Además, en mayo de 2025 participó como elector en el cónclave que eligió a León XIV.
Un cardenal con una pasión que perdura: correr
Lejos de dejar atrás su afición, el cardenal Vesco nunca ha abandonado el running. Incluso después de abrazar el sacerdocio, nunca dejó sus zapatillas, llegando a correr la famosa maratón de Nueva York.
“He corrido toda mi vida, tengo 64 años. No sé cuándo ni por qué empecé a correr; para mí, correr es parte de mi vida. (...) Hace 37 años corrí la maratón de Nueva York y la completé en dos horas y 52 minutos”, precisó a La Repubblica.
Fe y running: más cerca de lo que parece
Para Vesco, la carrera y la vida espiritual no son realidades separadas.
“La carrera y la Iglesia no son dos mundos distintos. Puedo rezar mientras corro. Me gusta correr la maratón porque corremos juntos, no corremos contra alguien”, concluyó.
