Algunas respuestas a aquellos que no quieren confesarse
“Es que yo me confieso directamente con Dios”, “yo no me confieso porque el sacerdote también es un pecador”, “¿para qué confesarme si voy a caer de nuevo?”, “es que me da vergüenza”, “solo Dios puede perdonar pecados”, etc. Esos son los típicos pretextos para no confesarse. Por eso, Luis...
