La vida de oración no se construye en momentos extraordinarios, sino en la fidelidad de cada día. A partir de las enseñanzas de San Josemaría Escrivá, la suscripción de libros católicos Historias de Fe compartió cinco consejos prácticos para fortalecer estos momentos de encuentro con Dios.
En una reciente publicación, Historias de Fe recordó que este querido santo español enseñaba que la oración se construye en lo cotidiano, con pequeños actos de fidelidad.
“No se trata de hacerlo perfecto, sino de empezar, insistir y volver… incluso cuando no se siente nada”.
Con esa idea como punto de partida, estas son cinco enseñanzas inspiradas en la vida y los escritos de San Josemaría Escrivá para crecer en la vida de oración.
1. Pon el cimiento
Recuerda que la oración es el cimiento de toda vida espiritual, para tener una vida de oración hay que primero quererlo y poner los medios. Sin ella, la acción no vale de mucho; primero ora, luego ofrece sacrificios y finalmente actúa.
2. Empieza con humildad
Si sientes que no sabes orar, ponte simplemente en presencia de Dios y dile: “¡Señor, que no sé hacer oración!”. En ese instante, ya habrás comenzado a hablar con Él. Nuestro simple esfuerzo de hacer oración ya es alabanza para Él.
3. Persevera en la aridez
No busques consuelos en la oración. Si Dios te los da, agradécelo, pero si no, pide perseverancia. La oración siempre es fecunda, aunque por fuera parezca estéril. No siempre tendremos esos “dulcecitos” espirituales, y es ahí es donde la vida espiritual se pone a prueba.
4. Haz de tu día una oración
Mantén la presencia de Dios en medio del ruido de la ciudad o del trabajo. En un mundo que trata de distraernos y llenarnos de cosas externas: encuentra la paz en medio del ruido.
5. Lectura como combustible
No dejes tu lectura espiritual, pues ha hecho muchos santos. San Josemaría Escrivá asegura que con la lectura espiritual formarás un depósito de combustible que encenderá tu oración y vida sacramental.
