La Cuaresma, que en 2025 comienza el 5 de marzo, es un tiempo litúrgico de 40 días dedicado a la oración, el ayuno y la penitencia, en preparación para el Triduo Pascual.
Estos son cuatro consejos espirituales de Santa Teresa de Ávila para vivir una Cuaresma santa:
1) Concentrarse en Cristo
Teresa, con su vida y sus escritos, brindó consejos para vivir una Cuaresma santa.
En particular, recomendaba a sus hijas espirituales no enfocarse tanto en el ayuno excesivo o la renuncia, sino en lo esencial: Jesús.
Ni la meta ni el espíritu de la Cuaresma cristiana tienden a ser “masoquistas”; no se trata de hacer sacrificios solo por hacerlos. Es el amor a Jesús lo que da sentido a nuestra vida.
2) La oración como diálogo humilde
La oración es fundamental en la Cuaresma. Consiste en algo muy simple: “hablar de amor con Quien sabemos nos ama”.
Con la mirada puesta en el amor de Cristo, la santa nos invita a comprender nuestra realidad. Esta es la verdadera humildad a la que nos llama la Cuaresma.
"Pongamos los ojos en Cristo, nuestro bien, y allí aprenderemos la verdadera humildad".
3) Desapego
Del amor de Cristo nace una de las actitudes más características de la Cuaresma: el desapego. Es decir, el estado del alma que se libera de cualquier afecto desordenado y egoísta hacia algo o alguien que no sea Dios.
El desapego "no significa la supresión de todo deseo y aspiración, ni construir un corazón duro e insensible, ya que el amor es el primero y más grande de los deberes. El amor da sentido al desapego".
4) Amar al prójimo
Prepararse en Cuaresma para vivir el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús significa, en última instancia, vivir la caridad y amar concretamente al prójimo.
Santa Teresa escribe:
"La perfección verdadera es amor de Dios y del prójimo, y cuando con mayor perfección guardemos estos mandamientos, seremos más perfectas”.