¿Le temes al demonio? Los secretos de San Juan Bosco para vencer en el combate espiritual

San Juan Bosco
Créditos: Wikipedia

San Juan Bosco fue uno de los santos que más padeció el hostigamiento del demonio durante toda su vida. Sin embargo, aunque sufría constantemente el asedio del maligno, fue un santo que desbordaba de alegría y cosechaba cientos de almas para Dios.

¡Aquí te contamos los secretos de san Juan Bosco para vencer en el combate espiritual!

Recurrir a la ayuda de María

1. “Ponte con filial confianza bajo la protección de María; confía en Ella; espera en Ella. Jamás se ha oído decir que alguno de los que han acudido con confianza a María no haya sido escuchado. Ella será tu defensora en los asaltos que el demonio lanzará contra tu alma”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VI, p.19)

2. Comentando un sueño que había tenido san Juan Bosco comentó: “la serpiente representa al demonio y la cuerda el Ave María, o mejor, el Rosario, que es una serie de Avemarías con el
cual y con las cuales se puede derribar, vencer, destruir a todos los demonios del infierno“. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VII, p. 209)

Tener presente el poder de los nombres santos

3. “Besa a menudo la medalla o el crucifijo, santíguate con viva fe, diciendo: Jesús, José y María, ayudadme a salvar el alma mía. Estos son los tres nombres más terribles y formidables para el demonio”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VI, p. 20)

4. “En las tentaciones recurrid a un medio que yo, en mi larga experiencia, he encontrado
poderosísimo para vencer al demonio: besad la medalla de la Virgen. Si os hallareis en un lugar donde no fuese oportuno besar la medalla, decid la jaculatoria: -Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía. Si la tentación no cesa, repetid el beso o la jaculatoria y la tentación será superada”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VII, p. 677)

No descuidar a la Iglesia, los sacramentos y la oración

5. “¿Queréis ser fuertes para luchar contra el demonio y sus tentaciones? Amad a la Iglesia, venerad al Sumo Pontífice, frecuentad los Sacramentos, haced frecuentes visitas a Jesús en el Sagrario, sed muy devotos de la Virgen, ofrecedle vuestro corazón y así superaréis todos los combates y todos los halagos del  mundo.

Cuando se trata de hacer el bien, de rechazar o combatir el error, poned vuestra confianza en Jesús y María, y entonces estaréis preparados para vencer el respeto humano e, incluso, para sufrir el martirio”.  (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VI, p. 267)

6. “¿Queréis que os enseñe a no tenerle miedo y a resistir a sus asaltos? Escuchadme. No hay nada que el demonio tema más que estas dos cosas:

1° La Comunión bien hecha.
2° Las visitas a Jesús Sacramentado.

¿Queréis que el demonio os asalte? Visitad poco a Jesús Sacramentado. ¿Queréis que huya de vosotros? Visitad a menudo a Jesús. ¿Queréis vencer al demonio? Refugiaos con frecuencia
a los pies de Jesús. ¿Queréis ser vencidos? Dejad de visitar a Jesús.

Queridos míos, la visita a Jesús Sacramentado es un medio muy necesario para vencer al demonio. Id, pues, a visitar con frecuencia a Jesús Sacramentado y el demonio no podrá hacer nada contra vosotros”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VII, p. 54-55)

7. La recta intención, la gracia de Dios, el trabajo constante, la oración, los sacramentos, la obediencia a las reglas, forman una especie de armadura que difícilmente puede deshacer el demonio. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. IX, p. 635)

Utilizar el agua bendita

8. “Así, pues, en las tentaciones y especialmente al entrar en la iglesia, haced bien la señal de la cruz porque allí os espera el demonio para haceros perder el fruto de la oración. La señal de la cruz aleja al demonio por un momento: pero la señal de la cruz con el agua bendita lo aleja por mucho más tiempo.

Un día estaba tentada santa Teresa. A cada asalto hacía ella la señal de la cruz y la tentación cesaba, pero a los pocos minutos volvía el asalto. Finalmente cansóse la Santa de luchar, se roció con agua bendita y el demonio tuvo que salir rabo entre piernas”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VII, p. 615)

Evitar el Ocio

9. “Cuando adviertas que eres tentado, ponte enseguida a hacer algo. La ociosidad y la modestia no pueden vivir juntas. Por eso, evitando el ocio, vencerás también las tentaciones contra esta virtud”. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VI, p. 20)

10. “Quiero deciros lo que pretende el demonio de vosotros y lo que teme. El demonio quiere que estéis ociosos y teme mucho cuando os ve  ocupados. La razón es ésta: si estáis ociosos, también él lo está; si, por el contrario, estáis ocupados, también él debe trabajar y dar vueltas para ver si consigue ganar algo. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. VII, p. 762)

11. Si estamos ocupados, el demonio no podrá vencernos jamás. Espera siempre a asaltarnos cuando estamos ociosos. Hay que levantarse por la mañana enseguida, cuando nos llaman. No ir a descansar en tiempo indebido. Durante el día, al acabar los propios deberes, ponerse a leer algún libro que trate de cosas espirituales (Memorias de San Juan Bosco, Vol. IX, p. 633)

y… ¡siempre alegría!

12. “¿Estáis alegres?… Os recomiendo santidad, salud, ciencia… y alegría. ¡Cada una de vosotras una santa Teresa! Acordaos que el demonio tiene miedo de la gente alegre. (Memorias de San Juan Bosco, Vol. X, p. 592)

¡Esperemos que estos consejos de san Juan Bosco te ayuden en tu diario combate espiritual!

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