Fundador de ChurchPop: Estoy cansado de escuchar a sacerdotes decir herejías

Brantly Millegan es el fundador de ChurchPop. A lo largo de su vida como católico, ha escuchado muchas herejías por parte de sacerdotes cuando celebran Misa, cosa que en estos últimos colmó su paciencia.

Aquí hay una muestra de herejías que escuchó predicadas desde el púlpito durante la Misa:

  • No podemos confiar en el relato de San Lucas en el libro de Hechos sobre la ascensión de Jesús, porque Lucas no estuvo personalmente presente en el evento.
  • La Ascensión no es que Jesús ascendió al cielo para sentarse a la diestra del Padre, sino que ascendió a nuestros corazones.
  • El Espíritu Santo no es una persona.
  • Las tres personas de la Trinidad son como diferentes roles que Dios juega en diferentes momentos.
  • Poner en duda la Inmaculada Concepción dando una historia falsa del dogma.

¿Por qué son herejías?

Una herejía es la negación de un dogma. Muchas fueron falsedades enseñadas por sacerdotes durante liturgias importantes.

Casi todos los católicos que conocen suficientemente la fe han escuchado herejías predicadas en el púlpito, sin mencionar errores enseñados por sacerdotes y otras personas con autoridad.

Los fieles católicos han aprendido a lidiar con eso, pero nunca se deberían acostumbrarse a ello. La herejía es espiritualmente mortal,  predicada desde el púlpito es un grave escándalo.

¿Qué se debe hacer?

Ya sea que la solución provenga de obispos, compañeros sacerdotes o laicos que actúen con amor y prudencia para corregir a su sacerdote o informar a su obispo, este problema debe detenerse.

Hay límites, por supuesto. Los laicos no deberían ser demasiado delicados. Si un sacerdote, por lo más fiel que sea, comete un pequeño error, puede hacerle daño y necesita una corrección con caridad.

En general, Millegan opina que hemos tolerado la herejía en nuestras parroquias durante demasiado tiempo, y pide que Dios nos conceda a los católicos el conocimiento, la sabiduría, el amor y la bondad para defender la verdad.

Y, por supuesto, orar por todos los sacerdotes ¡Tienen un trabajo muy difícil y necesitan tu apoyo!

Si quiere leer el artículo completo en inglés, haz click aquí.

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