Te compartimos 9 frases de santos que nos recuerdan lo que realmente celebramos en Navidad.

San Juan Pablo II

“Que el fulgor de tu nacimiento ilumine la noche del mundo. Que la fuerza de tu mensaje de amor destruya las asechanzas arrogantes del maligno. Que el don de tu vida nos haga comprender cada vez más cuánto vale la vida de todo ser humano”.

San Josemaría Escrivá de Balaguer

“Nunca me has parecido más hombre que ahora, que pareces un niño”.

San Juan Bautista de la Salle

“Ustedes reciben con frecuencia a Jesús en su corazón; más, ¿no está en él como en un establo, donde no haya otra cosa que suciedad y corrupción, porque están apegados a algo distinto a Él? Si lo miraran como su Salvador y Redentor ¿Qué honores no le tributarían?”

San León Magno

“No puede haber mucho lugar para la tristeza, cuando acaba de nacer la vida; la misma que acaba con el temor de la mortalidad, y nos infunde la alegría de la eternidad prometida”.

Santo Padre Pío de Pietrelcina        

“Todas las fiestas de la Iglesia son hermosas… la Pascua, si, es la glorificación… pero la Navidad posee una ternura, una dulzura infantil que me atrapa todo el corazón”.

San Agustín de Hipona

“Jesús yace en el pesebre, pero lleva las riendas del gobierno del mundo; toma el pecho, y alimenta a los ángeles; está envuelto en pañales, y nos viste a nosotros de inmortalidad; está mamando, y lo adoran; no halló lugar en la posada, y Él fabrica templos suyos en los corazones de los creyentes. Para que se hiciera fuerte la debilidad, se hizo débil la fortaleza… Así encendemos nuestra caridad para que lleguemos a la eternidad”.

San Bernardo

“¿Hay algo que pueda declarar más inequívocamente la misericordia de Dios que el hecho de haber aceptado nuestra miseria? ¿Qué hay más rebosante de piedad que la Palabra de Dios convertida en tan poca cosa por nosotros?”

Santa Teresa de Calcuta       

“Es Navidad cada vez que permites al Señor renacer para darlo a los demás. Es Navidad cada vez que estás en silencio para escuchar al otro. Es Navidad cada vez que no aceptas aquellos principios que destierran a los oprimidos al margen de la sociedad”.

Santa Teresa de Jesús

“No disimules con oropeles y sonrisas huecas. Quien reposó en un pesebre desea recostarse en tu pobreza y debilidad humildemente reconocidas”.

Comparte