¡Arrepiéntete, el Fin está cerca! El apocalíptico significado del Adviento

Lawrence OP, Flickr, CC BY-NC-ND 2.0

Sabemos que el Adviento es un tiempo de preparación para celebrar el nacimiento de Cristo en Navidad. Lo que no es muy conocido es que Adviento tiene un doble significado: es también un tiempo de preparación para el Apocalipsis.

El fin de los tiempos

Sí, los católicos creemos que habrá un Apocalipsis. El fin de los tiempos está cerca. Aunque Cristo vino por primera vez en paz, Él vendrá por segunda vez para juzgar e inaugurar el fin de nuestro mundo presente. Si esto te suena más a doctrina fundamentalista protestante, deberías recordar lo que dice nuestro Credo: “y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin”.

Adviento es un tiempo de preparación para las dos venidas: así como nos preparamos para su primera venida, también estamos llamados a estar listos para su segunda venida.

Esa es la razón por la que el Evangelio leído el primer domingo de Adviento fue acerca del final de los tiempos:

“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
—’Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.
Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra
liberación.
Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de
la vida, y se os eche encima de repente aquel día;porque caerá como un lazo sobre
todos los habitantes de la tierra.
Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por
venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre’”

Preparándonos para el Señor

Necesitamos estar preparados. La Escritura dice que la segunda venida de Cristo será sorpresiva. Como un “ladrón en la noche”, Jesús vendrán en una hora inesperada. En consecuencia, Jesús nos advierte que debemos estar preparados (Mateo 24).

¿Cómo prepararnos? Con el diario compromiso con uno de los más comunes refranes en el ministerio de Jesús: Arrepentimiento. Debemos rechazar nuestros pecados y cooperar con la Gracia de Dios para crecer en santidad y caridad.

Así que dejemos que Adviento sea un tiempo para reafirmar nuestra vida en Cristo, ¡porque Él volverá pronto!

¡Ven, Señor Jesús!

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