La Natividad de la Virgen María, que la Iglesia celebra cada 8 de septiembre, puede convertirse también en una ocasión para reunir a la familia, rezar juntos y crear pequeñas tradiciones de fe que perduren en el corazón de los niños.
Con esta idea, el grupo de oración Sagrada Familia animó a hacer un pequeño espacio en casa para celebrar “un cumpleaños que probablemente nunca has celebrado y que es uno de los más hermosos de nuestra fe”: el de la Virgen María.
“El 8 de septiembre, la Iglesia celebra el nacimiento de la Virgen María. Porque, antes de ser la Madre de Jesús, María también fue una niña, una hija, una pequeña sostenida en los brazos de Santa Ana y San Joaquín. Ellos todavía no podían imaginarlo, pero aquella niña tendría un día entre sus brazos al Salvador del mundo”, señala la propuesta.
La invitación no busca una celebración grande ni elaborada. Por el contrario, el grupo de oración propone aprovechar gestos sencillos para hablar a los niños sobre María y ayudar a crear tradiciones de fe que puedan acompañarlos durante toda su vida.
“Quizás dentro de muchos años no recuerden exactamente lo que les explicamos… pero sí recuerden que en casa celebrábamos a María”, destaca.
¿Qué podemos hacer el 8 de septiembre?
No hace falta gastar mucho ni preparar una gran celebración. Unos pequeños detalles pueden ser suficientes para hacer de la Natividad de María un momento especial en familia:
- Regalarle flores a María: colocar una imagen de la Virgen en un lugar especial de la casa y acompañarla con flores.
- Encender una vela: hacerlo mientras la familia reza un Ave María o una oración dedicada a la Virgen.
- Preparar un pastel: los niños pueden participar en la preparación y decoración de un pequeño pastel para celebrar el “cumpleaños” de María.
- Rezar juntos: pueden rezar un Ave María, una decena del Rosario o, si la familia lo desea, rezar el Rosario completo.
- Cantar a María: una canción mariana también puede formar parte de este momento de celebración.
Más que hacer muchas cosas, lo importante es crear un momento familiar que ayude a los niños a descubrir que María ocupa un lugar especial en la vida de la familia.
