Un inventor italiano sorprendió a miles al presentar un robot que puede leer la Biblia, proponer oraciones, citar pasajes bíblicos relacionados con temas de la fe católica e incluso narrar la vida del santo del día. 

El robot lleva el nombre de “SanTO” y según su inventor está hecho para acompañar en la oración a quien lo necesita.

Gabriele Trovato, profesor asociado al Innovative Global Program del Instituto de Tecnología de Shibaura en Tokio (Japón), es el inventor de este robot con la apariencia de un santo en una hornacina.

En una entrevista para ACI Stampa, Trovato indicó que su idea nació al reflexionar en la posibilidad de adaptar los robots a las necesidades de diferentes culturas y tuvo el apoyo del profesor e investigador de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Francisco Cuéllar. Su primero prototipo fue desarrollado en el año 2017.

¿Cómo funciona el robot? 

SanTO fue diseñado para funcionar de manera sencilla y de fácil acceso para personas de mayor edad.

“Basta con tocar las manos del robot para activarlo, y el resto se maneja mediante comandos de voz. Hay un tiempo preestablecido para hacer una pregunta (a diferencia de Alexa, que graba continuamente), después de lo cual SanTO responde. Las luces en su aureola regulan los tiempos de la conversación”, indicó Trovato.

“SanTO”. Créditos: Gabriele Trovato

El profesor agregó que realizaron una prueba de funcionamiento del robot en un hogar de ancianos en Siegen (Alemania), donde “SanTO” pudo rezar junto a los residentes.

“Las personas mayores podrían beneficiarse de conversar diariamente con una personalidad artificial en lugar de estar solas”, agregó.

¿No existe un riesgo de que reemplace al sacerdote? 

Trovato explicó que el objetivo principal de su robot no es reemplazar el papel del sacerdote, sino ser un “compañero de oración y un proveedor de contenido”.

“Los 2000 años de textos que componen la teología católica suelen ser inaccesibles para un creyente común, pero esos contenidos pueden ser útiles, especialmente para personas solitarias o en hospitales”, resaltó.

“Dado que la Iglesia se define como una comunidad de personas, una máquina no puede tener un papel, como por ejemplo, celebrar una Misa. Sin embargo, las posibilidades que este robot puede ofrecer como un nuevo canal para la fe son enormes, de la misma manera que la radio o la televisión”, agregó.

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