Una joven decidió dar un paso en su camino de discernimiento: vivir una temporada en un monasterio para conocer de cerca esta vocación. Su llegada fue recibida con una alegría especial por las monjas, y el momento no tardó en llamar la atención en redes sociales.
Se trata de Ruth, quien llegó al Monasterio de la Purísima Concepción y Beata Inés de Benigánim, en Valencia (España), para compartir durante un tiempo la vida de las Agustinas Descalzas.
“Ayer domingo vino Ruth para hacer una experiencia en el monasterio”, señalaron las monjas en el video que compartieron en redes sociales.
Las imágenes muestran a la comunidad esperando con ansias la llegada de la joven. Cuando finalmente se abre la puerta, las monjas la reciben entre aplausos, mientras Ruth, visiblemente emocionada, da sus primeros pasos en el monasterio.
A continuación, las monjas le muestran algunos espacios de la casa y poco a poco Ruth comienza a integrarse en la vida cotidiana de la comunidad.
El video ha superado los 5 mil “me gusta” y las 135 mil visualizaciones, y ha recibido numerosos comentarios de personas que ofrecen sus oraciones por Ruth, para que pueda descubrir el llamado de Dios para su vida.
“Dios la bendiga para que persevere!!! Oraré por ella!!!❤️”.
“¡Que alegría, que vengan nuevas vocaciones!🙏💖”.
“Rezamos por todas las santas vocaciones que reciben 🙌”.
La publicación también despertó preguntas sobre la posibilidad de realizar experiencias similares en el monasterio.
Ante una usuaria que preguntó si todavía se realizan retiros espirituales en conventos, las monjas respondieron que “se hacen retiros personalizados en nuestro monasterio de Agustinas Descalzas de Benigánim, Valencia”.
Asimismo, ante otra persona que preguntó cómo podía vivir una experiencia como la de Ruth, las monjas explicaron que quienes estén interesados pueden contactarlas a través de sus redes sociales para recibir más información.
¿Cómo es la vida de las Agustinas Descalzas?
La comunidad explica en su página web que la vida de las monjas contemplativas transcurre en “oración, vida comunitaria, trabajo y estudio”. Su jornada incluye la celebración de la Eucaristía, la Adoración al Santísimo y el rezo de las Horas Litúrgicas, además de períodos de silencio y oración personal.
“El trabajo de las monjas consiste en la atención a la casa de oración, a las Hermanas ancianas, la casa, la huerta y el jardín del monasterio y la tienda donde se venden objetos religiosos”.
Su día también incluye un tiempo de recreo comunitario.
“Es la hora en la que dialogamos, compartimos, nos reímos, gastamos bromas, comentamos acontecimientos…, en contraste con el clima de silencio y recogimiento del día. ‘Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría’”.
Una comunidad con más de cuatro siglos de historia
El monasterio de Benigánim tiene más de cuatro siglos de historia. Las primeras cinco Agustinas Descalzas salieron del convento de Santa Úrsula de Valencia el 3 de junio de 1611 y llegaron a Benigánim dos días después. El 11 de junio se realizó la solemne procesión que trasladó el Santísimo Sacramento hasta el nuevo convento, fecha que la comunidad considera el inicio oficial de su vida claustral en la localidad.
El monasterio está además estrechamente vinculado a la Beata Inés de Benigánim, una de sus figuras más conocidas. Josefa María de Santa Inés ingresó en el convento en 1643, tomó el hábito en 1644 y profesó al año siguiente. Vivió allí hasta su muerte, el 21 de enero de 1696.
Más de cuatro siglos después, las Agustinas Descalzas continúan dedicadas a la vida contemplativa y a la oración. La comunidad también mantiene espacios de acogida para jóvenes, con encuentros, retiros y experiencias de convivencia que pueden formar parte de un proceso de discernimiento vocacional.
