¡Este es un mensaje tan hermoso como necesario!
Durante la conferencia SEEK 2026, celebrada en Denver, Colorado, la hermana Ines Sandoval, religiosa de las Hermanas Carmelitas del Sagrado Corazón de Los Ángeles, compartió con ChurchPOP un mensaje especial dirigido a las madres.
SEEK es un congreso anual organizado por la Comunidad de Estudiantes Universitarios Católicos (FOCUS), una organización dedicada a evangelización y formación de jóvenes en la fe católica, especialmente en el ámbito universitario.
El mensaje de la hermana Ines surgió luego de una conversación sincera entre un grupo de mamás que se encontraban fuera de un stand durante la conferencia anual de FOCUS.
Mira el mensaje aquí:
Como madre espiritual, la hermana Ines nos regaló un mensaje profundo y muy necesario.
“Mamás, antes que nada, solo quiero decirles lo hermosas que son”, comienza.
“Quiero agradecerles por su ‘sí’…”.
La hermana Ines continúa su mensaje diciendo:
“Tengo la bendición de ser madre espiritual, pero tú y yo caminamos este camino juntas”.
La religiosa explica que tanto la vocación de la maternidad espiritual como la maternidad física requieren una entrega total, del cuerpo y del espíritu.
Luego, dirige un mensaje especial a aquellas madres que, en algún momento, pueden llegar a preguntarse si su esfuerzo es valorado o si realmente vale la pena:
“Solo quiero recordarles que sí”, afirma.
“Por favor, no se rindan, y gracias por asumir su maternidad espiritual y su autoridad como hijas del Rey”.
¡Qué poderoso recordatorio!
Texto completo del mensaje de la hermana Ines Sandoval
“Mamás: antes que nada, solo quiero decirles lo hermosas que son. Quiero agradecerles por su ‘sí’. Quiero agradecerles por asumir su feminidad auténtica y el don de la maternidad que Dios les ha regalado. Tengo la bendición de ser madre espiritual, pero tú y yo caminamos este camino juntas, porque es una entrega plena, de todo el cuerpo y del espíritu. Cuando se despiertan a las tres de la mañana, cuando cambian esos pañales sucios, cuando limpian esas naricitas llenas de mocos y secan las preciosas lágrimas del rostro de sus hijos, están ejerciendo su autoridad como hijas del Rey y como madres espirituales. Así que, para todas ustedes, mamás tan valiosas, si alguna vez se encuentran en un momento en el que se preguntan: ‘¿Todo esto tiene sentido?’, solo quiero recordarles que sí. Por favor, no se rindan, y gracias por asumir su maternidad espiritual y su autoridad como hijas del Rey”.
