Aunque lloren o se distraigan, llevar a los niños a Misa nunca es una pérdida de tiempo. El Padre Fernando López-Rivera Muñoz recuerda que lo esencial de la Eucaristía no es lo que hacemos, sino lo que Dios obra en el alma. ¡No neguemos a los más pequeños esta gracia tan grande!

En un reciente capítulo del podcast Faith Talks, el sacerdote del Colegio Fomento Sansueña (España), animó a los padres de familia a no rendirse cuando llevar a sus hijos pequeños a Misa parece una misión imposible.

“Yo recomiendo, de verdad, vivamente, que los padres lleven a sus hijos a Misa, aunque sean muy pequeños, aunque no se enteren, aunque armen jaleo”, señaló. 

El Padre Fernando resaltó que lo importante en la Misa no está en lo que nosotros podemos hacer, sino en lo que Dios obra en el alma de las personas ahí presentes.

“Aunque tú estés en Misa superdistraído, por el hecho de estar ahí Dios está actuando en tu alma”, agregó. 

El sacerdote subrayó que los padres cristianos tienen un deber de justicia de procurar que sus hijos reciban la gracia que ocurre en Misa. Aunque el niño no comprenda lo que sucede, su sola presencia ante el Señor ya es un encuentro transformador, es una Misa que “vale oro”.

“Incluso una madre que está ahí pendiente del niño, que corretea, hace ruido, esa Misa vale oro para esa madre. Y yo me imagino a la Virgen María, contemplando a esa madre, a ese padre, con ese hijo pequeño, y dándoles las gracias a sus padres, diciendo: ‘gracias por haberme traído a este hijo mío necesitado’”. 

Para el Padre Fernando, el simple hecho de estar en la Misa abre el alma a la acción divina. Si el niño no es llevado, quizá no moleste, pero también se priva de ese espacio privilegiado donde Dios quiere tocar su corazón.

“El hecho de estar ahí ayuda un montón, pero un montón, porque Dios actúa en ese alma. Si no lo llevas, efectivamente, no va a molestar, pero Dios no va a actuar en el alma de ese niño porque no está. Por eso, lo importante de la Misa es lo que Dios hace”.

El mensaje, que ya supera los 100 mil “me gusta” en Instagram, ha tocado el corazón de muchas familias que luchan por educar a sus hijos en la fe. Muchos usuarios dejaron mensajes apoyando las palabras del sacerdote:

“Yo siempre llevo a mis hijos a misa. Uno de ellos tiene autismo 😢 ya sabrán lo difícil que es que este quieto o en silencio. Pero igual lo llevo a los pies de Dios cada domingo y en casa entre semana escuchamos la misa por YouTube. Y sigo con Fe🙏 pidiendo a Dios que el siga mejorando al 100% Amén”.

“‘Dejad que los niños vengan a mí’ ❤️❤️ (Mateo 19:14, Marcos 10:14, Lucas 18:16)”.

“Que alivio y belleza escuchar esto”.

Llevar a los niños a Misa no es solo una práctica religiosa, sino un acto profundo de amor, que puede marcar su vida para siempre.

Escucha el capítulo completo aquí.

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