Lo que comenzó como una fascinación de infancia por la Semana Santa terminó convirtiéndose en un proyecto de casi dos décadas. Jorge Martínez López recrea cada año las procesiones de Tarancón (España) con figuras de Playmobil utilizando la técnica de stop motion, combinando creatividad, tradición y fe.
Desde pequeño, la Semana Santa de Tarancón ha tenido un lugar especial en la vida de Jorge.
“Realizaba dibujos, construía mis propios pasos con aquello que tenía en mano, coleccionaba estampas y sobre todo participaba en ella”, señaló en una entrevista con ChurchPOP.
En 2009, descubrió de casualidad el Stop Motion, una técnica de animación que consiste en crear movimiento a partir de fotografías tomadas cuadro por cuadro. La idea lo fascinó y comenzó a experimentar con pequeños videos mientras aprendía la técnica.
Un año después decidió abrir su propio canal de YouTube, donde comenzó a publicar distintos contenidos, como programas de televisión locales y proyectos creativos. Con la llegada de la Semana Santa, pensó que también podía compartir esa tradición a través de sus videos. Así nacieron las primeras recreaciones de las procesiones de Tarancón.
Desde entonces, cada año publica nuevas ediciones de estos videos. Hoy el proyecto suma 17 temporadas ininterrumpidas.
Un trabajo que dura todo el año
Detrás de cada video hay meses de trabajo. Apenas termina una Semana Santa, Jorge comienza a preparar la siguiente. El proceso incluye revisar los videos anteriores, detectar aspectos que se pueden mejorar y reparar posibles desperfectos en los escenarios o figuras.
“Durante los meses previos se van construyendo nuevos pasos o decorados, añadiendo elementos o aquello que sea necesario. Sobre octubre-noviembre comienzan a prepararse los vídeos, se eligen las marchas procesionales y en cuanto todo está listo comienza la grabación que suele durar 2-3 meses”.
Uno de los aspectos que más cuida en sus recreaciones es la fidelidad a la realidad. Su objetivo es representar lo mejor posible la esencia de cada hermandad y de las procesiones de Tarancón.
Aunque en algunas ocasiones ha recibido comentarios que consideran esta representación “irrespetuosa”, Jorge asegura que su intención es justamente la contraria: transmitir el mensaje de la Semana Santa de una manera cercana.
“Es un fenómeno que ayuda a que los más pequeños se acerquen a la fe, utilizo muñecos que para ellos son familiares, son de su entorno y les ayuda a comprender mejor el mensaje”, explicó.
Una forma de compartir la fe
Para Jorge, recrear la Semana Santa no es solo un proyecto creativo. También tiene un significado personal y espiritual.
“Recrearla y difundirla hace que sienta que estoy contribuyendo a dejar un legado de nuestra fe y nuestra historia a próximas generaciones. Es la creación de un patrimonio audiovisual muy importante para mi”.
Además, está convencido de que el arte puede ser una herramienta valiosa para evangelizar.
“Mis vídeos creo que son lo equivalente a cuando un artista realiza un cuadro o un escultor una obra. Es una manera de plasmar mi fe y sobretodo evangelizar ya que llegan a mucha gente. Es la manera de que algo abstracto y difícil de comprender para el no creyente tome forma y se haga visible”.
“Deseo de seguir muchos años más”
Después de tantos años trabajando en este proyecto, Jorge también tiene un mensaje para quienes desean poner su talento al servicio de la fe.
“Hay que ser constantes, no buscar el éxito, estos vídeos se hacen para expresar tu fe, tu cultura y tus raíces. Haz principalmente los vídeos que a ti te gustan con tu autenticidad”.
Jorge sabe que podía haber elegido recrear las famosas Semanas Santas de ciudades como Sevilla o Málaga, que seguramente le habrían dado mayor visibilidad. Sin embargo, decidió mantenerse fiel a su propia comunidad.
“He preferido continuar con mi pequeña ciudad, Tarancón, porque compartir mi fe propia y la de mis vecinos es lo que más me llena el corazón y es el servicio que realmente quiero hacer”.
Después de 17 años de trabajo ininterrumpido, Jorge sigue disfrutando el camino y espera continuar muchos años más dando vida, en miniatura, a una de las tradiciones más importantes de su ciudad.
