El 8 de setiembre celebramos la Natividad de la Virgen, una de las fiestas marianas más antiguas, que enfatiza el papel trascendental de María en el plan de Dios para la salvación de los hombres.
Y si es el cumpleaños de nuestra Madre del Cielo, ¿qué mejor manera de celebrarlo que ofreciéndole uno —o varios— de estos regalos?
1. Reza el Rosario
Al meditar sobre los misterios del Rosario, contemplamos la vida de Jesucristo a través de los ojos de su Madre María. En este día especial, puedes regalarle a María un Rosario rezado con calma, sin prisas ni distracciones.
¿Quieres hacer algo todavía más especial? Reza un Rosario completo, meditando los veinte misterios: gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos.
2. Flores frescas
Regala un ramo de flores frescas a una imagen mariana en tu parroquia local en honor a su cumpleaños. También puedes armar un lugar especial para ella en casa con un jarrón de tus flores favoritas.
Recuerda que hay flores específicas asociadas con Nuestra Santísima Madre, como rosas o lirios. ¡Qué hermoso detalle sería que consigas esas flores!
3. Apoya a una organización provida
¿Recuerdas el gran sí de María al aceptar la voluntad de Dios en la anunciación? En honor a esta decisión de la Virgen, puedes dedicar parte de tu tiempo, talento o recursos a una organización provida o a un centro que acompañe y ayude a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad.
También puedes ofrecer una oración por la vida, especialmente a través de la intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de los no nacidos.
4. Comienza o renueva tu consagración a María
¿Alguna vez te has consagrado a la intercesión de Nuestra Santísima Madre? Este es un buen momento si todavía no has tomado esta decisión.
A través de la consagración a Jesús a través de María, reconocemos su papel como Madre de Nuestro Señor y confiamos nuestras intenciones a su intercesión. ¡Creemos que ella entrega personalmente nuestras oraciones a su Santísimo Hijo!
