Antes de convertirse en el Papa León XIV, era simplemente el Padre Roberto, un joven sacerdote misionero estadounidense en Perú que entendía que acompañar a los jóvenes significaba mucho más que predicar. Significaba caminar junto a ellos.

Como se muestra en el documental de EWTN News “Pope Leo’s Peru”, su primera misión lo llevó a Chulucanas, una pequeña y remota ciudad del noroeste del Perú.

Aunque permaneció allí solo un año, lo que vivió y las personas que conoció marcarían su vida para siempre. Corría el año 1985 y acababa de cumplir 30 años.

En esta comunidad rural, conocida por su cerámica y agricultura, el Padre Roberto se convirtió rápidamente en una presencia cercana para los jóvenes del lugar. Se dedicó a mantenerlos alejados de los problemas mientras los ayudaba a crecer en su relación con Dios, pero lo hacía de una manera profundamente personal. Y su forma de acompañarlos realmente dio frutos.

Muchos de sus antiguos monaguillos se reunieron con EWTN News para recordar cómo fue servir junto al hoy Papa León hace 40 años.

El Padre Robert Prevost (hoy Papa León XIV) junto a sus monaguillos en Perú. / "Pope Leo’s Peru" - EWTN News

Martín Feijó recuerda: “El Padre Roberto nos llamaba a reuniones los sábados por la noche, pero nosotros, como jóvenes, queríamos salir a la discoteca y hacer todas esas cosas típicas de nuestra edad”.

Fernando García añade: “Pero no ibamos porque nos quedábamos con él”.

Fernando García (izquierda) y Martín Feijó (derecha) / "Pope Leo’s Peru" - EWTN News

El Padre Roberto no solo les pedía tiempo; llenaba ese tiempo de propósito y alegría.

Organizaba torneos deportivos, actividades grupales y paseos a la playa, creando un sentido de comunidad que hacía de la fe algo vivido, no solo enseñado. Y a veces, sus métodos eran realmente inesperados.

Rodolfo Yépez Castro recuerda que, en una ocasión, el joven misionero llevó al grupo de muchachos a una salida bastante sorprendente… un concierto de rock de la banda peruana Grupo Rio.

Rodolfo Yepez Castro / "Pope Leo’s Peru" - EWTN News
“Nos llevó al concierto y consiguió entradas como una forma de premiarnos por algo que habíamos hecho. Él no quería entrar, pero nosotros lo animamos y terminó entrando con nosotros y estuvo en el concierto”.

Los chicos no solo vieron a un sacerdote aquel día; vieron a alguien dispuesto a entrar en su mundo. ¡Y aseguran que el Papa León se divirtió!

Pero lo que permaneció en sus corazones no fue solo la diversión. Fue la amistad, la confianza y la autenticidad de un sacerdote que eligió estar presente.

Fernando García (izquierda) y Martín Feijó (derecha) / "Pope Leo’s Peru" - EWTN News

Llevar a sus monaguillos a ver a Grupo Rio no fue un intento de ser “cool”, sino una forma de mantenerse cerca de ellos y construir relaciones que abrieran la puerta a una fe duradera.

Años después, algunos de esos mismos jóvenes descubrirían una vocación al sacerdocio, un testimonio silencioso del impacto de un misionero que entendió que, a veces, la forma más poderosa de guiar es simplemente caminar al lado de los demás.

Mira el documental “Pope Leo’s Peru” de EWTN News en inglés:

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