¿Por qué una cinta de 36,5 centímetros está tan ligada a la devoción a la Virgen del Pilar? Conocidas como las “medidas”, estas cintas tienen una historia relacionada con los mantos de la Virgen y la costumbre de acercarlos a los enfermos, como expresión de fe y esperanza.
Las medidas de la Virgen del Pilar son cintas de seda que tienen aproximadamente 36,5 centímetros de largo, la misma altura que la imagen de la Virgen del Pilar, que se encuentra en la Catedral Basílica del Pilar de Zaragoza (España).
Estas cintas llevan impresa una referencia a su medida y muchos fieles las conservan o las llevan consigo como signo de su devoción mariana y de su confianza en la intercesión maternal de María, especialmente en momentos de enfermedad, dificultad o incertidumbre.
De los mantos a las cintas: el origen de esta tradición
La historia de las medidas está estrechamente relacionada con una antigua costumbre de la Basílica del Pilar: prestar los mantos de la Virgen para acompañar a los enfermos.
Según explica la Catedral Basílica, desde 1677 existen registros de mantos que se prestaban a quienes los solicitaban para acompañar a sus seres queridos durante una enfermedad. Esta práctica buscaba que los enfermos se sintieran acompañados por María en sus momentos de sufrimiento.
“De este modo se asegura la presencia de María en el transcurso de sus enfermedades y hasta el final de las mismas, de modo que si resultan incurables, puedan recibir incluso el maternal abrazo de la Virgen en su lecho de muerte”, explica la Basílica.
Entre 1941 y 1983 se confeccionaron varios de estos mantos para atender las solicitudes de los fieles. Sin embargo, la demanda creció tanto que resultaba difícil responder a todas las peticiones procedentes de Zaragoza, del resto de España y del extranjero.
Como respuesta, surgieron las llamadas “medidas de la Virgen del Pilar”: cintas de tela que reproducen la altura de la imagen y permiten a los devotos conservar un recuerdo de esta tradición mariana.
Las cintas se elaboran en diferentes colores, al igual que los mantos de la Virgen, y pueden adquirirse en la Catedral-Basílica del Pilar de Zaragoza.
“La medida es un sacramental: las que se ofrecen en el Pilar han estado en contacto con el manto de la Virgen y su valor no está en el objeto en sí, sino en lo que representa. Al llevarla, el devoto deposita su confianza en la intercesión de la Virgen, a quien se encomienda: la medida es el recordatorio y signo visible de esa protección maternal.”, agrega la Catedral Basílica.
