El Papa Francisco falleció el 21 de abril de 2025, un lunes de Pascua

Aquí hay algunos momentos conmovedores en torno a su muerte que tocaron a católicos de todo el mundo:

1. Murió en el “Lunes del Ángel”

En el lunes de Pascua se conmemora el anuncio del ángel de la Resurrección de Cristo a las mujeres en el sepulcro. El Papa Francisco siempre mostró una tierna devoción a los ángeles custodios. Una vez dijo: “Acudamos a ellos frecuentemente en la oración, para que nos socorran en todas las situaciones de nuestra vida y nos ayuden a mantener la mirada fija en Jesús, nuestra única salvación”.

2. Murió durante la Octava de Pascua

La Octava de Pascua es el tiempo más gozoso del año en la Iglesia: ocho días de celebración de la victoria de Cristo sobre la muerte. A lo largo de su vida, Francisco predicó y vivió la alegría de la Resurrección. A menudo decía que los cristianos deben “sembrar la esperanza de la Pascua en nuestras vidas y en el mundo”.

3. Su última aparición pública fue el Domingo de Pascua

A pesar de su visible fragilidad, el Papa Francisco apareció por última vez para impartir la bendición Urbi et Orbi el Domingo de Pascua. En su homilía, que no pudo leer por sí mismo, recordó al mundo: “Podemos vivir esta existencia pobre, frágil y herida, aferrados a Cristo, porque Él ha vencido a la muerte… para hacernos vivir con Él en la alegría, para siempre”.

4. Sus últimas palabras

Según el periodista vaticano Salvatore Cernuzio, las últimas palabras del Papa Francisco fueron susurradas la mañana del lunes de Pascua, y expresaban gratitud hacia quienes lo asistían: “Pidió un vaso de agua, lo bebió, le dijo a la enfermera: ‘Gracias, disculpe las molestias’ y luego murió”.

5. Su cuerpo fue llevado a la Basílica de San Pedro en su onomástico

El 23 de abril, fiesta de San Jorge —patrono de Jorge Mario Bergoglio—, el cuerpo del Papa fue trasladado a la Basílica de San Pedro. Durante su pontificado, Francisco invocó con frecuencia a San Jorge al hablar del combate espiritual y la valentía frente al mal.

6. Fue enterrado en la víspera del Domingo de la Divina Misericordia

La misericordia fue el pilar del pontificado de Francisco. Su lema, Miserando atque eligendo (“Lo miró con misericordia y lo eligió”), y la proclamación del Jubileo de la Misericordia en 2015 dejaron claro cuán central era este tema en su misión. Fue enterrado en la víspera del Domingo de la Divina Misericordia, como un sello providencial de su vida.

7. Murió en la víspera de una fiesta mariana jesuita

Como el primer Papa jesuita, la muerte de Francisco en la víspera de la fiesta de María, Madre de la Compañía de Jesús (22 de abril), tuvo un significado especial. Los jesuitas han honrado durante mucho tiempo a María como madre y guía. En su testamento espiritual, Francisco escribió que deseaba que su camino terrenal terminara cerca de ella, descansando en la Basílica de Santa María la Mayor, donde rezaba antes y después de cada viaje apostólico.

8. Su funeral se convirtió en una mini “Jornada Mundial de la Juventud”

En un emotivo homenaje a su amor por los jóvenes, decenas de miles de jóvenes —muchos de ellos formados en la fe bajo su guía— llenaron la Plaza de San Pedro para asistir a su funeral, justo el fin de semana en que debía celebrarse el Jubileo de los Adolescentes. Trajeron banderas, rosarios y la alegría que él siempre les había animado a compartir. La escena se asemejaba a una Jornada Mundial de la Juventud en miniatura: una última celebración del Papa que les repetía una y otra vez: “¡Cristo vive y te quiere vivo!”.

Comparte